A la cárcel … Por opinar: La Ley de Desmemoria Histérica

A la cárcel ... Por opinar
A la cárcel … Por opinar

 

 

Ayer estuve hablando con uno de mis hermanos sobre la pretensión del PSOE de aprobar la nueva “Ley de Desmemoria Histérica” por la cual la gente que se atreva a opinar positivamente sobre el franquismo y negativamente sobre la izquierda en relación con el franquismo, es decir, sobre lo que ocurrió en la guerra civil y lo publique (como estoy haciendo yo ahora) podrá incurrir en la “comisión de un delito” con penas de hasta 4 años de prisión. Así, sin más.

“No es aventurado decir entonces que las cárceles se van a llenar por lo que podamos opinar algunos ciudadanos libres sin complejos como yo”

No es aventurado decir entonces que las cárceles se van a llenar por lo que podamos opinar algunos ciudadanos libres sin complejos como yo. Porque más allá de que Franco fuera un dictador de mayor o menor intensidad, lo cierto es que con su régimen, España alcanzó altas cotas de prosperidad y bienestar económico, social y moral. Y esta es una realidad objetiva, irrebatible e irrefutable.

El régimen de Franco o “franquismo”, según la RAE, se define o califica como un régimen “autoritario”, no dictatorial y mucho menos sanguinario. Algunos incluso lo han llegado a calificar como “dictablanda” y no como una dictadura. También algunos deberían analizar cómo murió Franco, de viejo, en una cama, rodeado de médicos y siendo despedido con honores por millones de españoles y cómo lo hicieron otros tiranos nazis y fascistas como Hitler o Mussolini, o comunistas como Ceaucescu, por poner un ejemplo.

Con Franco, sobre todo en los años 60, se alcanzaron, como antes he comentado, altas cotas de prosperidad y España llegó a ser la cuarta potencia industrial del mundo, la tercera de Europa, sin ayudas de nadie y ante el asombro de todos y cada uno de los países civilizados. Fue calificado por expertos económicos como “el milagro español” Y encima se consiguió sin impuestos a los españoles. Fue la época del “baby boom” por la cantidad de niños que nacieron en aquella década. Había viviendas sociales, había trabajo, algunos tenían hasta dos trabajos, y el que entraba a trabajar en un sitio se quedaba allí para toda su vida laboral. Las viviendas sociales se compraban por unas cantidades sumamente asequibles, casi ridículas, que se podían pagar en 60 años y por unas cantidades muy pequeñas. Vamos, igual que ahora.

La Seguridad Social ya estaba con Franco, de hecho él la creó. Todo el mundo, con mayor o menor esfuerzo, pudo comprarse una casa, un coche y nuestros padres tenían, por lo general, su casita en el pueblo y algunos, con mayor fortuna, hasta un apartamento en la playa. La luz, el gas, el agua, el teléfono no eran productos de lujo como ahora y la gente llegaba con mayor o menor holgura a fin de mes. Se construyeron grandes infraestructuras públicas como carreteras, autovías, aeropuertos, embalses con los Planes de Desarrollo de la época. Los niños fuimos educados en valores, y teníamos jerarquizados una serie de principios como la famila, Dios y el amor a la patria. Podrá estar mejor o peor pero fuimos educados con esos valores. Nos educaron en el respeto a nuestros padres, a nuestros mayores, a nuestros profesores, etc. En el colegio, en el instituto o en la universidad existía una cultura del mérito y del esfuerzo y nos incentivaban para estudiar. Algunos tuvimos más suerte en los estudios, por lo que fuera, otros menos.

Las comunidades de vecinos eran casi miembros de la familia y siempre que había una desgracia acudían al rescate en ayuda. Apenas había delincuencia. La había, pero poca y no al nivel de lo que hay ahora. Había tranquilidad y seguridad. La gente podía pasear a las tantas de la madrugada y no te pasaba nada. Creo, objetivamente, que era una sociedad más feliz, más justa, más equilibrada, con más valores y principios… Es mi opinión. Y eso que los chavales de aquella época no teníamos casi nada de lo que pueden tener los de ahora, pero éramos niños felices, sí, aunque cueste entenderlo.

Que sí, que no había libertad de prensa, ni partidos políticos, que se perseguía a los separatistas, a los comunistas, que la Iglesia mandaba mucho y de manera injusta y desproporcionada, ni se podía uno meter con el régimen, ya lo sé, pero habían otras cosas. Que cada uno ponga en una balanza lo que teníamos y lo que nos faltaba entonces y ahora y que cada uno saque sus conclusiones. Yo saco las mías libremente. Y con todo lo que he comentado no soy un franquista, ni un fascista ni un nazi. No. No soy tampoco un admirador a tumba abierta del régimen de Franco, no es eso, simplemente analizo las cosas que he vivido con la mayor objetividad posible y también fruto de la reflexión, exhaustividad en el estudio, análisis y documentación comparativa de aquella época y de la actual. No estoy en absoluto de acuerdo con esa opinión de que la peor democracia es mejor que una dictadura. Para nada. ¿Por OPINAR así y por publicar esto LIBREMENTE el PSOE quiere meterme en la cárcel próximamente a mí y a los que OPINEMOS así? Pues vale, tendré que ir a la cárcel. No creo que por OPINAR LIBREMENTE y decir la verdad uno tenga que ir a la cárcel. No tengo ningún tipo de complejos en decir lo que pienso y opino con absoluta libertad.

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Javier M. B.

Javier M. B.

Mi nombre completo es Javier Muñoz Bargueño y me considero amigo de mis amigos, idealista, romántico, vehemente, nostálgico, sentimental, sensible, sencillo, nada materialista, creyente. Mis pasiones: los animales, la literatura. Soy amante de España con todas las palabras, de sus gentes, de sus pueblos, de su historia, geografía, de su gastronomía, etc. Demócrata y liberal convencido. Cristiano, como seña de identidad. Conversador y polemista respetuoso, nunca intolerante. Mi frase favorita: "No es más feliz quién más tiene sino quién menos necesita"

2 comentarios sobre “A la cárcel … Por opinar: La Ley de Desmemoria Histérica

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