Feminismo y Cultura. Por Amando de Miguel para La Paseata

Feminismo y Cultura. Alaska la PIedad de COSTUS
Feminismo y Cultura. Alaska la Piedad de COSTUS

“Se debe reconocer que el feminismo ha hecho mucho bien a las sociedades contemporáneas al permitir que aflore una gran parte de la inteligencia femenina antes recluida en los hogares”

Hay que recobrar la distinción cultural entre países católicos y protestantes dentro de la cultura occidental. Se trata de una simplificación, pero puede ser útil. Es claro que España representa el arquetipo de un país culturalmente católico, por mucho que haya avanzado la secularización. (Aunque también es un hecho que, si bien hoy los españoles van a misa mucho menos que en épocas anteriores, no es menos cierto que, hoy, muchos de los asistentes a misa comulgan). Esa influencia cultural del catolicismo ha sido muy decisiva. Esconde una de las razones de la tardía incorporación de España a la revolución industrial y de la resistencia de la mujer para salir del hogar y trabajar fuera. Aunque no deja de actuar una paradoja: en la historia de España, desde la Edad Media, han sobresalido magníficas reinas, madres regentes o madres de reyes.

El sufragio femenino se introdujo muy tarde en España, en 1933. Lo curioso es que los partidos de la izquierda se oponían al sufragio femenino, insistiendo, incluso, en que las mujeres podrían ser elegidas, pero no electoras. Razón tenían, pues en las elecciones de 1933 ganaron los partidos de la derecha. Por cierto, la izquierda nunca aceptó la legitimidad de esas elecciones, lo que redundaría en la guerra civil tres años después. El argumento de la izquierda era bastante realista: las mujeres españolas más religiosas se dejaban influir por los curas. De ahí que en el siglo pasado la izquierda en España se definía fundamentalmente por su actitud anticlerical. O mejor dicho, anticatólica.

Hay un rasgo muy característico de la cultura católica española en favor del reconocimiento de la mujer: la posición tan destacada de la Virgen María en la iconografía y en los ritos. Baste recordar otra paradoja. En las procesiones de la Semana Santa, las imágenes de la Virgen sobresalen por su esplendor, a pesar de que María tuvo tan poca presencia en la Pasión de Jesús. Siempre fue muy destacada la devoción mariana de los españoles, especialmente a partir del siglo XVII, precisamente por acentuar el contraste con los protestantes. Es sabido que la clerecía católica excluye radicalmente a la mujer. Con todo, en la tradición de las órdenes religiosas femeninas, hay lugar para una posición destacada de las mujeres. Teresa de Jesús es la figura eminente en ese terreno.

El culto a la Virgen, tan espectacular en la sociedad española, se prueba a través de un dato simbólico. El primer libro impreso en España, a finales del siglo XV, se hizo con una obra dedicada a la Virgen.

“Cuando el feminismo se radicaliza, se convierte para muchas mujeres casi en una profesión, que alimenta el enfrentamiento contra el otro hemisferio de la raza humana”

Se debe reconocer que el feminismo ha hecho mucho bien a las sociedades contemporáneas al permitir que aflore una gran parte de la inteligencia femenina antes recluida en los hogares. Pero cuando el feminismo se radicaliza, se convierte para muchas mujeres casi en una profesión, que alimenta el enfrentamiento contra el otro hemisferio de la raza humana. Es un sentido parecido al que dominó la etapa de la “lucha de clases”, que acompañó a los primeros episodios de la “revolución industrial”. No trajo nada bueno: violencia, resentimiento, odio; aunque a la larga influyó para que disminuyeran las desigualdades sociales. Lo curioso es que ese adelanto destacó allí donde no triunfó la lucha de clases y la revolución socialista. Pues bien, salvando las distancias, algo así puede decirse del feminismo “profesional”, implantado en todos los partidos políticos y en todos los países occidentales.

Nos creíamos aposentados en la curva del progreso, pero en ocasiones se puede también regresar, caminar hacia atrás. En ello estamos. Puede que sea una primera fase de escaramuzas. Falta por aplicar también aquí el gran angular de la historia. Quien quiera entender, que entienda.

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Amando de Miguel

Amando de Miguel

Este que ves aquí, tan circunspecto, es Amando de Miguel, español, octogenario, sociólogo y escritor, aproximadamente en ese orden. He publicado más de un centenar de libros y miles de artículos. He dado cientos de conferencias. He profesado en varias universidades españolas y norteamericanas. He colaborado en todo tipo de medios de comunicación. Y me considero ideológicamente independiente, y así me va. Mis gustos: escribir y leer, música clásica, chocolate con churros. Mis rechazos: la ideología de género, los grafitis, los nacionalismos, la música como ruidos y gritos (hoy prevalente).

Un comentario sobre “Feminismo y Cultura. Por Amando de Miguel para La Paseata

  • el 15 mayo 2018 a las 18:38
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    Negocio. Y grande.

    Aparte de compensar frustraciones.

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