
«los jóvenes se creen con todos los derechos y sin ninguna obligación. Y entonces pasa lo que pasa, que se confunden Churras con Merinas y esto acaba siendo Babel»
Es bien sabido que hay mucha gente, que aún sabiendo expresarse someramente, solo usa el idioma para solventar los problemas simples del día a día. Hay incluso entre ellos gente, que cuando lee algo, no sabe interpretar el sentido de lo que lee. Esa falta de comprensión lectora, o sea el analfabetismo funcional expresado de otra manera, ha querido ser impuesto a casi todas las personas a través de las laxas y muelles leyes socialistas de educación . ¿Por qué? Pues es fácil de contestar, porque esta pregunta es de parvulario. Simple y llanamente los socialistas han querido crear una sociedad que, por falta de conocimiento verbal, sea fácil de controlar y de moldear según sus consignas esparcidas, hasta la saciedad, por sus altavoces buenistas y sus correveidiles de asociaciones vecinales, que en eso son maestros.
Pero de repente se les fue la mano del cotarro, cuando las nuevas generaciones, creyéndose libres para actuar de cualquier manera y haciendo de su capa un sayo, casi tiran abajo el gobierno Socialista de Zapatero. No porque quisieran, la mayoría de ellos, imponer un Estado Comunista, no, si no más bien, porque se dejaron manipular y guiar por los Comunistas que son los que saben usar, coger y mover la calle a sus intereses cuando les interesa. Esto no lo tuvieron en cuenta. Se iban a perder las escalas de valores que consolidan la sociedad como democracias libres y occidentales. La malísima educación de las, tan subyugadas también allí, clases sociales de los países comunistas no fue algo imprevisible, si no más bien orquestado por los Politburos de turno, para tener controlada a la masa mientras ellos hacían su caldo gordo.
Los socialistas en un estilo menos burdo, han tratado de hacer lo mismo, una sociedad aborregada por cuatro cosas como son tener un teléfono móvil increíble y cosas similares igualmente absurdas. Pero lo consiguieron solo en parte, es cierto que mucha juventud está aborregada, los que no tuvieron la suerte y esto no es nada socialista, de nacer en una familia formada con recursos intelectuales y de formación, o sea la gran masa que acaba siempre ocupando los puestos sociales más bajos dada la falta de formación. Flaco favor les han hecho a sus votantes estos señores de la rosa roja. En la actualidad el cometido de una izquierda competente sería el de primar el trabajo, el esfuerzo, el respeto entre individuos, el conseguir que los menos afortunados, si tienen capacidades puedan desarrollarlas sin problemas económicos, para tratar de lograr una sociedad en que los individuos realmente suban en la escala social por lo que valen y no por pertenecer a una en concreto. Y que cada uno de los seres humanos, consiga situarse donde merezca llegar. Pero ¿qué le vamos a hacer? Han fallado en esto estrepitosamente, con su buenismo de que nadie puede fracasar en los estudios y hay que asumir dos suspensos y pasar de curso, etc…
Además no solo han fallado en esto. Al parecer por el prurito de venir de un país en dictadura, más bien dictablanda, se han negado a que en los colegios hubiera estamentos separados, porque una cosa son los profesores, otra los conserjes, otra los del servicio de mantenimiento y otra los alumnos. Existen jerarquías y es absurdo que para nombrar director se recabe el voto de toda la plantilla cuando esto debiera depender solamente del personal docente. Esto además implica la no enseñanza en el respeto al rango y en la obediencia a la autoridad. La autoridad es necesaria en cualquier sociedad organizada que se precie, así como el saber respetar esa autoridad y saber ponerse en el lugar que a uno le corresponde en las situaciones vitales y mucho más frente a los garantes del orden de la sociedad. Si desconocen los jóvenes estas cosas, acaba pasando que se creen con todos los derechos y sin ninguna obligación. Y entonces pasa lo que pasa, que se confunden Churras con Merinas y esto acaba siendo Babel.
