¿Modificar la Constitución? Yo creo que sí. Por José Crespo

Golpistas.
Debería tomar nota quien por prolongar su estancia en La Moncloa está dispuesto a venderse a separatistas y guerracivilistas

“Propongo incluir un artículo tomado de la Constitución de nuestro país vecino y hermano que es Portugal”

¡Claro que sí!, sin que pueda ser tildado de antidemocrático o fascista propongo incluir un artículo tomado de la Constitución de nuestro país vecino y hermano que es Portugal.

Se trata del punto 4 de su artículo 51. Dice así : <4. No pueden formarse partidos que, por su designación o por sus objetivos programáticos, tengan índole o ámbito regional>.

Y no es algo extraño que las constituciones de nuestros vecinos se protejan de los separatismo. Demos un repaso.

En Francia, la constitución establece que el país es “una república indivisible” y que “la soberanía nacional corresponde al pueblo, que la ejerce por sus representantes y por la vía del referéndum”. También estipula que “ninguna sección del pueblo ni ningún individuo puede atribuirse su ejercicio”.

El artículo 89 establece que no se puede emprender o proseguir ningún procedimiento de reforma constitucional si se ha atentado contra la integridad territorial.

En Alemania, el tribunal constitucional rechazó en 2016 la posibilidad de que un estado federado convoque un referéndum independentista, al recordar que el poder constituyente reside en el pueblo alemán, por lo que no hay espacio en la constitución para las “aspiraciones secesionistas” de uno de los estados federados.

En el caso de Italia, el artículo V de la constitución prohíbe cualquier tipo de secesionismo o cesión territorial. Esto haría imposible cualquier declaración de independencia.

En Rusia su ley fundamental prohíbe expresamente “la creación y actividad de organizaciones civiles cuyos objetivos o acciones se dirijan a la violación de la integridad territorial” de la federación.

La constitución checa establece que el país “es un estado de derecho soberano y unitario” y, a diferencia de la ley básica de la antigua Federación Checoslovaca de 1968, no reconoce el derecho de autodeterminación.

Hungría es un Estado centralista dividido en 19 provincias más la capital, Budapest, que cuentan con competencias limitadas. La constitución no recoge el derecho de autodeterminación y atribuye a las Fuerzas Armadas la protección de la integridad del país.

La constitución de Rumanía no hace ninguna mención al derecho de autodeterminación ni a la posibilidad de la escisión de una parte del territorio y señala que el carácter unitario e indivisible del país no puede ser revisado.

Por su parte la constitución noruega define al país como “un reino libre, independiente e indivisible” y no incluye disposiciones específicas sobre el desacato por parte de gobiernos regionales.

Y en cuanto a las repúblicas bálticas, ninguna de sus constituciones reconoce el derecho a la autodeterminación y todas depositan la soberanía en el conjunto de la nación.

Yo me pregunto ¿en qué estamos pensando aquí?, cuando un indigente moral e intelectual como el dottore “cum fraude de economía” dice que hay que reconocer a Cataluña como nación.

Me apunto a la revisión constitucional en en sensato camino de nuestros vecinos abandonando el buenismo suicida. Me apunto a esto y debería tomar nota quien por prolongar su estancia en La Moncloa está dispuesto a venderse a separatistas y guerracivilistas.

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José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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