Andalucía «con el cambio» comienza una nueva etapa de regeneración política. Por Eugenio Narbaiza

Marta Bosquet la nueva presidenta del Parlamento Andaluz
Marta Bosquet la nueva presidenta del Parlamento Andaluz

«La representante de Ciudadanos Marta Bosquet, almeriense de nacimiento, dirigirá las posibilidades de cambio, para facilitar la composición de un nuevo gobierno en la comunidad autónoma»

Después de 40 años de caciquismo, corrupción, sectarismo y amiguismo propiciado por el mandato de la izquierda andaluza desde la prepotencia de una falsa existencia de libertad que solo era de palabra, pero no de realidad, Andalucía ha comenzado en el día de ayer un nuevo sendero de democracia, gracias a la mayoría absoluta conformada por tres formaciones políticas, que contando con los votos obtenidos en las urnas, han cambiado la configuración política del parlamento andaluz, nombrando como presidente de la cámara, a la representante de Ciudadanos Marta Bosquet, almeriense de nacimiento, que desde ayer, dirigirá las posibilidades de cambio, para facilitar la composición de un nuevo gobierno en la comunidad autónoma.

Cuando el himno de Andalucía expresa en su letra que “Andaluces, levantaos, pedid tierra y libertad, sea por la Andalucía libre, España y la humanidad”, se evidencia claramente la circunstancia de una región o comunidad autónoma que disfrute de la libertad, de la democracia y del derecho a decidir de sus ciudadanos, respecto a quien quieren que les gobiernen. Nadie podía imaginar que, en el momento de elaborar ese estatuto de autonomía, proveniente de la Constitución de 1978, esta comunidad autónoma, tardaría nada menos que cuarenta años en llevar a cabo algo tan natural como la alternancia política, el cambio de maneras de gobernar y el modo de enfocar la manera de distribuir la libertad del individuo, obstruido por el clientelismo político, la servidumbre de los ciudadanos y el vasallaje de la política hacia los habitantes de una región que han tenido que soportar como unos denominados como miembros del “clan de la tortilla”, pertenecientes a un partido político que ha tenido sometida a la región y cuyos principales dirigentes han terminados encausados en el “juicio de los ERE”, han hecho de la región más importante de España, una rémora injusta y lamentable de una gestión que ha provocado la humillación y el descrédito de sus habitantes, por estar en último lugar en todas y cada una de las estadísticas que establecen el grado de bienestar, buena economía, calidad de educación, capacidad sanitaria y servicios que recibían.

Marta Bosquet
Marta Bosquet

«Marta Bosquet representa otra manera de concebir el ejercicio de la política, porque esta almeriense es el reflejo de la necesidad de cambio y de las ansias de prosperar de los andaluces»

Con este pleno de constitución del parlamento de Andalucía celebrado ayer, en el que Marta Bosquet representa otra manera de concebir el ejercicio de la política, porque esta almeriense es el reflejo de la necesidad de cambio y de las ansias de prosperar que los andaluces han manifestado en las pasadas elecciones del 2 de diciembre, se abre una nueva etapa en la que la prosperidad, la igualdad entre los andaluces y el olvido del servilismo de los ciudadanos hacia la política, se hace evidente.

En este pleno de investidura en el que han participado los 109 diputados que conforman la cámara legislativa de la comunidad autónoma, ha resultado lamentable comprobar como desde la izquierda que ha gobernado la región hace 40 años, les resultaba complicado asimilar la posibilidad del abandono del poder, en el que han propiciado la existencia de 25 mil cargos públicos designados a dedo, la cuantiosa creación de agencias paralelas a la Junta para evitar el control de los organismos públicos y el derroche del dinero público recaudado del esfuerzo diario de los andaluces, para gastarlo en juergas, putas, cocaína y francachelas, poniendo pegas en la constitución de la mesa del parlamento, en la configuración de los cargos que son la representación popular de los andaluces o haciendo promesas y juramentos de sus actas de diputado, más estrambóticas que las necesarias para el ejercicio de su cargo.

Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. Fotografía de Raúl Caro
Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. Fotografía de Raúl Caro

Desde esta izquierda, en vez de sonrojarse por la Andalucía que deja de cara al futuro, solo se les veía una preocupación y esta consiste en el hecho de que una formación política que han elegido los ciudadanos, puede tener o no, planteamientos de lo que ellos llaman extrema derecha, cuando las pruebas y la evidencia nos dice que hasta el momento, no han pedido nada, no han exigido nada, ni han hecho nada que les sitúe fuera del ordenamiento jurídico español. Por ello, solo cabe mirar hacia el futuro y expresar nuestra alegría porque por fin, Andalucía emprende un camino distinto, tal y como ha sido el deseo de sus habitantes expresado en las urnas y ahora solo cabe ver la composición del nuevo gobierno, que con nuevas maneras, se presentará en sociedad el próximo 16 de Enero, en lo que se espera que será una sesión de investidura, en la que no solo será protagonista Andalucía, sino que lo que suceda en la misma, puede tener un importante protagonismo en el devenir de la política española en los próximos tiempos.

Susana Díaz ha definido el pacto por el cambio como el pacto de la vergüenza
Susana Díaz ha definido el pacto por el cambio como el pacto de la vergüenza

«Lamentable, sectaria, partidista y una información impropia la suministrada por la cadena pública Canal Sur a sus ciudadanos»

Capítulo aparte merece el comportamiento y la actitud demostrada por los medios de comunicación públicos de esta comunidad autónoma pagados con los impuestos de todos los ciudadanos, porque en lo que respecta a la televisión pública de Andalucía, Canal Sur, su retransmisión, tanto antes como durante la celebración del pleno como a posteriori, causaba vergüenza, al comprobar que toda su información iba dirigida a la circunstancia de que el cambio en Andalucía se ha producido gracias a un partido político denominado como Vox. ¿Acaso este partido no es tan válido democráticamente hablando como las otras cuatro formaciones que ya están implantadas en la cámara legislativa andaluza? Lamentable, sectaria, partidista y una información impropia la suministrada por esta cadena pública a sus ciudadanos, de la que, por cierto, hay bastante que investigar, en lo referente a productoras, sus contratos, dueños y adscripción política.

Marta Bosquet, diputada de Cs, nueva presidenta del Parlamento de Andalucía
Marta Bosquet, diputada de Cs, nueva presidenta del Parlamento de Andalucía

«Andalucía se merece una oportunidad a la prosperidad, al progreso, a otra manera de concebir la política y sobre todo a estar en el lugar que se merece»

En definitiva, ayer, desde ayer y esperemos que por mucho tiempo, eso sí, no otros cuarenta años sin cambio ni alternancia, Andalucía se merece una oportunidad a la prosperidad, al progreso, a otra manera de concebir la política y sobre todo a estar en el lugar que se merece, para que aquellos que no son andaluces, como es mi caso, pero que nos sentimos andaluces, por residir en esta tierra bendita, nos sintamos orgullosos, del sitio al que hemos elegido para residir, o al hecho de sentirnos felices de pertenecer a la región, con más oportunidades de calidad de vida de nuestra España.

MAS VALE ESPERAR CUARENTA AÑOS PARA CONSEGUIR LA LIBERTAD QUE PERMANECER ESCLAVIZADOS PARA SER VASALLOS, CUANDO SE MERECEN SER SEÑORES.

Eugenio Narbaiza

Eugenio Narbaiza

Soy Azcoitiano de nacimiento pero laredano, pejinuco y retrechero de corazón. Llevo en el alma ese espíritu marinero de quienes liberaron a Sevilla de sus cadenas, recibieron al Emperador Carlos V en su camino a Yuste y de quienes hicieron de Laredo, la Niza española. Amo la Libertad, al individuo y la verdad porque nos hace libres y mis armas son la pluma, la palabra y mis principios para defender a mi amada España.

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