Hacer la sociedad mejor con el animal que llevamos dentro. Por Rodolfo Arévalo

El animal que llevamos dentro. Pintura de Pablo Fernández Pujol
El animal que llevamos dentro. Pintura de Pablo Fernández Pujol

 “Por mucho que hayan pasado milenios, solo ha evolucionado la ciencia y el pensamiento, pero no los instintos biológicos porque estos son realmente los que nos hacen presos de nosotros mismos”

 La sociedad no puede cambiarse con ideas políticas, ni religiosas, porque a la larga dominará el ser animal, por muy racional que sea del que no podemos librarnos. Los impulsos animales son contenidos por las normas de vida en sociedad, pero estas fueron establecidas con la llegada de estas agrupaciones humanas. Son las que permitieron la civilización. Por mucho que hayan pasado milenios, solo ha evolucionado la ciencia y el pensamiento, pero no los instintos biológicos porque estos son realmente los que nos hacen presos de nosotros mismos.
La única tiranía de la que uno no se puede salvar es de su propia genética y en ella está recogida toda cualidad y defecto del animal prehistórico. Desde luego no somos conscientes de esto, pero es así, muchas reacciones humanas obedecen más al instinto que a la cultura. Me repatea que algunas personas se empeñen en que las capacidades o errores de los humanos son fruto del ambiente y de la educación. Lo son por una pequeña parte, pero el resto no es mas que biología.
Cuanto menor es la educación de los individuos, menos pueden dominar sus impulsos primarios, pero también depende de su capacidad intelectual y sensibilidad. ¿Cuantos de nosotros somos capaces de matar un conejo para comer, salvo que estemos en las últimas y con hambre de muerte? Pocos, muy pocos. Eso es lo que llamamos sensibilidad, empatía la capacidad de ponerse en el lugar del otro. No queremos hacer a otros lo que no queremos que nos hagan a nosotros. Y eso lo permite nuestra empatía y sensibilidad. El problema es que la sensibilidad aumenta con la educación, no porque el educado no sienta a veces odio y ganas de violencia, si no que sabe interpretar el sentimiento y derivarlo hacia otra forma de manifestación. Es por este motivo que las sociedades menos avanzadas en educación son las más agresivas y por ende los individuos más agresivos o tienen una enfermedad psicótica, de hecho incurable o se comportan como animales sin castrar por la educación.

 

 “El animal humano que viene al mundo, sin guías o modelos acaba siendo un animal cualquiera y se moverá por impulsos, motivados por el deseo inconsciente de conservación”

Decía Piaget que educar es castrar y en, cierto sentido es cierto. El animal humano que viene al mundo, sin guías o modelos acaba siendo un animal cualquiera y se moverá por impulsos, motivados por el deseo inconsciente de conservación. Hay todavía en España muchas personas con una educación demasiado básica, no porque no puedan adquirir más, el sistema lo permite, si no porque no lo desean, no quieren asumir el esfuerzo, por flaquedad de la voluntad o por carencia de intelecto suficiente. Son esas personas ya adultas que siguen comportándose como adolescentes en el bar, buscando más juegos de “yo te empujo o me meto contigo que conversaciones interesantes”.
Realmente no creo que esto tenga una explicación social, si no más bien biológica. Los seres humanos son inteligentes, pero el grado de inteligencia y sensibilidad es distinto dentro unas proporciones muy amplias. Algunos se quedan en la situación de antes de la invención del fuego, otros la superan y algunos la superan con mucho, gracias a estos individuos ha avanzado la humanidad. Muchos interiorizan la organización social, pero muy pocos rebasan la inteligencia y sensibilidad que se requiere para vivir en una sociedad auto organizada y libre, sin necesidad de leyes que coarten al animal que llevamos dentro.

 

Share on Facebook29Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Deja un comentario