
«La entrevista de Iñigo Herraiz enviado de TVE a Venezuela, ha sido un gran éxito para el periodista, que ya está demostrando su calidad periodística»
La entrevista de Iñigo Herraiz enviado de TVE a Venezuela, ha sido un gran éxito para el periodista, que ya está demostrando su calidad periodística en los últimos tiempos, con ocasión del, problema que esta instalado en la querida Venezuela. Hasta aquí todo bien, mejor dicho, inmejorable. Todo empieza a estropearse de manera estúpida con los jefes de emisiones de TVE que, obsesionados con cumplir los horarios, demostraron una ineficacia monumental.
¿Cómo se puede imponer un horario cuando se tiene delante y listo para ser entrevistado al personaje, en este momento, más importante del panorama político mundial? ¿Cómo se deja con el culo al aire una entrevista de alcance internacional, con un periodista eficaz y un Presidente encargado de un país tan unido a España? Es inconcebible, puesto que lo que se emitió a continuación fue un documental ya visto sobre Japón dejando suspendida una entrevista de primer nivel.
Esta inaudita actitud se da de bruces con la fibra periodística que debe regir todo Telediario, nunca eclipsado por un horario. Me recuerda, y perdón por la cita, una final de la Copa del Rey , que yo narraba para toda España, en donde jugaban el Real Madrid y, creo el Barcelona, la Final de dicho torneo. Pues bien faltaba menos de un minuto y el resultado era de empate. Recibí la orden de emisiones de devolver rápidamente la conexión. Lo consideré inaceptable y mantuve la conexión. No recuerdo quien ganó por la mínima, da igual para el contexto. Pero sigo preguntándome: ¿Cómo piden cortar la transmisión, porque así lo ponía la planilla de emisión? Ayer pasó lo mismo ante una extraordinaria ocasión, donde primó la ridícula opinión que el Telediario estaba acabando. Maldito horario. Solo pido que esa insensatez no vuelva a ocurrir. Si no es así, el periodismo se lo demandará.
