
«Los españoles constatamos hoy la falta de vergüenza del Nini de la Moncloa que desde que anunció la convocatoria de elecciones ha enchufado vía BOE a un montón de elegidos a dedo»
Atruena hoy en la memoria el fantasma de Fernando VII, que como el cartero llama por segunda vez a nuestras puertas con el talle de Pedro Sánchez. A la par, con el sonido de un bofetón a España y el terrible eco de que las desgracias nunca llegan solas, los españoles constatamos hoy la falta de vergüenza del Nini de la Moncloa que desde que anunció la convocatoria de elecciones ha enchufado vía BOE a un montón de elegidos a dedo como puestos de libre designación.
Los hechos del okupa del Gobierno demuestran así su abandono de la condición humana para abrazar, con los bajos instintos de la pasión, la cosmología del perrito faldero que mea en todas las esquinas que pasea para marcar su territorio, un par de manzanas peatonales en realidad que para el animal significan todo el mundo, relaciones internacionales incluídas, porque hasta allí ha llegado desde el Falcon.
Así decide hoy que una vez disueltas las Cortes, su Gobierno intentará convalidar a través de Reales Decretos en la Diputación Permanente del Congreso sus ocurrencias políticas, convertidas por su desatino en emergencias del estado español, y destinadas para sus queridos votantes y asimilados. Para los demás, una mayoría de españoles, si acaso un ladrido de chiguagua y demostración de dientes incluida a la par de una nueva meada.

«Representa a la perfección el Nini de la Moncloa, al sincronizar, sin ningún tipo de rubor, el inicio de la campaña electoral con la salida al mercado de su libro, a las bandas de macarras de mi adolescencia»
Representa a la perfección el Nini de la Moncloa, al sincronizar, sin ningún tipo de rubor, el inicio de la campaña electoral con la salida al mercado de su libro, a las bandas de macarras de mi adolescencia que durante el inicio de los setenta se entretenían todas las tardes atacando a todos los que no fueran de los suyos, de su familia. Y mientras maquillado, amplificado, iluminado y asesorado dice eso de «Queremos una España que mire al futuro, que avance, que no deje a nadie atrás. Una España en la que cabemos todos y todas», los españoles soñamos que en la mudanza de la Moncloa se lleve ese colchón que cita en su Manual de Resistencia. Un colchón imagino que meado por su incontinencia sectaria de líder coreano, egoísta y sin un ápice de vergüenza ajena.

Los puestos de libre designación serían humo de pajas, pan para hoy y hambre para mañana, si la oposición hiciera lo pertinente: cesar a los líbremente designados y sustitjirlos, si procediera por su personal de confianza.
Eso sí, si procediera el gasto.
Salud