(XLIV) La insoportable vecindad. En Santa Ana, la frontera de los mundos, homenaje a doña Inés Del Boca

Federico García Lorca en la Plaza de Santa Ana
En Santa Ana, la frontera de los mundos que marca la flor de Federico García Lorca. Foto del autor

“En las mañanas que Lorca aparece con una flor en sus manos, como hoy, recuerdo que la Plaza de Santa Ana en Madrid es la frontera de los mundos”

En las mañanas que Lorca aparece con una flor en sus manos, como hoy, recuerdo que la Plaza de Santa Ana en Madrid es la frontera de los mundos. Esa raya imaginaria que divide, con un simple giro del enfoque, la visión de las cosas y hasta el destino de los pensamientos con los que, cada día, firmamos nuestra conducta.

De la flor para acá el pasaporte vital de los vividores con una conciencia del yo tan grande que les anula los viejos conceptos del honor y la solidaridad. Seres capaces de escupir tanto al suelo como al vecino para auparse sobre las miserias ajenas y portadores, porque ellos lo valen, del estigma heredado de sus hechuras al caminar, egoísta, que les permite, y premia, pisar a los demás.

De la flor para allá, los poetas de la existencia capaces de sonreír por empatía. Simples recolectores de sus días. Seres que atisban las conversaciones, que las sugieren, y aportan en ellas profundos sentimientos y documentadas razones.

Federico García Lorca
Federico García Lorca

“Y cuando tomo la segunda foto, esfuerzo inútil de plasmar la soñada frontera de los mundos y las conciencias aparece ella, mi amiga doña Inés Del Boca”

Y cuando tomo la segunda foto, esfuerzo inútil de plasmar la soñada fron tera de los mundos y las conciencias aparece ella, mi amiga doña Inés Del Boca y, ya de entrada, por su cordial saludo percibo que la obra efímera es cosa suya. La flor, el encuentro y el respeto basado en las saludables costumbres de la añoranza a nuestros muertos y el el honor para los héroes.

-¿Le gusta? La he puesto por usted y egoísmo, para que no me traigas hoy afiladas opiniones sobre la mediocridad de nuestro entorno abarrotado de sectarios. Sabe bien que no me importan ni interesan los andares y falacias de esa mayoría que nos rodea y mucho menos gastar el tiempo con ellos, hasta que se meten con mi familia, claro está… Que me encuentro mas cómoda del lado de mis libros, del lado de la frontera que va de la flor para allá.

– Es bonita y fresca. Huele bien. ¿Por qué la has puesto?

– Porque reflexiono hoy sobre el arte de lo efímero y las esencias de la Tauromaquia. Esa bella expresión del ser Humano capaz de originar perfumes en un redondel para expresar la vida y explicar así lo inexplicable. Procurar sentido al sinsentido que nos rodea.

– Vamos, doña Inés,  que sabe usted que no le voy a entretener con ningún tema que tenga que ver con la estafa política, ni los dimes y diretes de la actualidad política.

– Grande. Hoy quiero pronunciarme fundamentalmente como taurina. Ahora que se acabó la Feria de San Isidro. Escuche y comprenderá. El pasado dos de Junio estábamos mis amigos y yo plegando velas en las Ventas y surgió la chispa, la emoción del arte en nuestra conversación al comentar la tarde anterior, la lidia de la Ganadería de Cuadri, y el triunfo de los hombres de plata, Robleño, Castaño y Bolivar, y su gloriosa vuelta al ruedo. Escribí un poema dedicado al Arte efímero del Toro y del Torero que aquí, y esta mañana le voy a recitar:

 

 

Aquella noche,
Todos nos retiramos
a continuar en soles
los soles de la espera de otras más.

Es inevitable la pasión que explica a la mismísima pasión,
y todo en los terrenos que nos mandan, ellos, los de lo efímero.

Pero tal es el ser capaz de ser y hacer Arte,
el toro y el torero.

Entre los humanos pasa lo mismo.
Que siempre ante Dios
al sol,
y a entrar como se debe,
como Bravos.

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

0 comentarios sobre “(XLIV) La insoportable vecindad. En Santa Ana, la frontera de los mundos, homenaje a doña Inés Del Boca

  • el 15 junio 2013 a las 9:34
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    Y el mugir del toro sonando a “huesos y flautas” y “astas desoladas”… donde la apasionada y ciega energía del animal, su bravura elemental y bruta, su histórica significación en el pasado de la humanidad y su formidable presencia en la vida y cultura españolas, se acumularon para constituir un símbolo arquetípico de la más honda virtualidad con la que llorar llantos sin cáliz que los contengan, y con elegancias que gimen porque no hay salida para los capitanes atados por la muerte.

    “¡Oh blanco muro de Espanta!”
    “¡Oh negro toro de pena!”
    “¡Oh sangre dura de Ignacio!”

    La “forma clara que tuvo ruiseñores” llenándose de “agujeros sin fondo”.

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  • el 27 junio 2013 a las 22:00
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    Vengo a decirle, Mi querida Poetisa! que usted al escribir capta todos los matices del arte, extrae la esencia, seduce…las aventuras de su mente, cada inflexión de su pensamiento, cada movimiento, matiz y descubrimiento es una inmensa fuente de sabiduría combinada con la emoción que nos hace

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