
«Aquella noche fue muy diferente a todas las que hubiese podido imaginar a lo largo de su cincuentona y ajetreada vida en solitario»
Cada noche al llegar a casa, como si de un ritual se tratara, abría la puerta con dos giros de llave, encendía la luz del recibidor, entraba a su dormitorio para calzarse unas confortables zapatillas, servirse una cerveza y, sentarse con comodidad frente a un televisor que utilizaba más como compañía que como entretenimiento.
Pero aquella noche, fue muy diferente a todas las que hubiese podido imaginar a lo largo de su cincuentona y ajetreada vida en solitario. Al encender la luz de su dormitorio, advirtió a alguien metido en su cama. Un sobresalto sacudió su cuerpo, mientras el corazón se le desbocaba enloquecido.
Su reacción inmediata fue la de huir de aquel escenario. ¿De quién se trataría? y lo peor, ¿qué hacía allí ese inesperado cuerpo? Inmóvil boca abajo y con una larga cabellera negra, sin distinguirse si se trataba de hombre o mujer.
Se alejó hasta el salón con el firme propósito de tomar más contacto con la realidad o la ficción, ya que todo aquello le parecía un mal sueño. Sentado apoyó los codos sobre sus piernas, al mismo tiempo que se sujetaba la cara con ambas manos intentando asimilar todo ese desatino.
El silencio cómplice de la noche le provocaba un hormigueo que le paralizaba por completo. ¡Qué insólito resultaba todo!, se repetía con espanto, una y otra vez.
Marcó a toda prisa el número de la policía, tuvo que hacerlo dos veces, ya que las manos le temblaban tanto que apenas atinaba. La respuesta al otro lado del teléfono fue inmediata, “en breve enviaremos una patrulla”.
Con cautela regresó a la habitación; tiró con lentitud de la ropa, atenazado por el pánico no se atrevió a continuar, mejor sería esperar a los agentes. Entre tanto, comprobó la cerradura de su casa: no estaba forzada, las ventanas todas cerradas, ¡qué tontería, si era una novena planta!, las preguntas sin respuesta le angustiaban, ¿cómo demonios, podía haber entrado alguien a su casa?
De la cocina tomó el cuchillo más largo como si se tratara de su mejor aliado. Entró de nuevo a la habitación, armado de un valor fingido, palpó varias veces sobre la ropa de la cama. Su sorpresa fue estremecedora al descubrir que aquello no tenía cuerpo, tan solo se trataba de una cabeza humana. Ante aquella macabra visión comenzó a temblar como si de un enfermo de Parkinson se tratara. Miró el reloj, había transcurrido más de media hora desde su llamada a la policía. Volvió a insistir desde su teléfono móvil, informándole el agente que debido a un gravísimo accidente la patrulla se retrasaría algo más.
Angustiado rompió a llorar, al comprobar que la puerta de la casa estaba bloqueada, mientras se encerraba buscando refugio en la única habitación que tenía cerradura. Aquel claustrofóbico cuarto, le ofrecía una cierta seguridad ante tanta locura. Un sudor gélido, empapaba todo su cuerpo.
El sonido de unos pasos misteriosos, contundentes, con una cadencia casi rítmica, se escuchaban en el pasillo. Apretó el mango del cuchillo con todas sus fuerzas, mientras un chorro de orín humedeció su pantalón hasta formar un charco en el suelo. Alguien estaba al otro lado de la puerta. Sus manos se amorataron, la débil luz de la bombilla se apagó quedando todo en penumbra, su mirada horrorizada se perdía en todas las direcciones. Durante unos minutos, todo quedó en silencio, permitiéndole una pequeña pausa de serenidad, de paz.
El estruendo de un golpe seco e inesperado, resquebrajó la madera de la puerta, dejándole al descubierto. Mientras, aquella cabeza flotando en el aire, se situó desafiante frente a él murmurando con un gruñido gutural como procedente del mismísimo infierno, a la vez que proyectaba sobre su cuello una rápida y certera dentellada seccionándole la yugular. Desplomado en el suelo, durante su agonía, con la mirada entreabierta y borrosa, pudo ver una presencia oscura de aspecto humanoide, que con ojos de fuego desaparecía de aquel lugar, llevándose consigo aquella diabólica y asesina cabeza.
(© 2024 Manuel Sanz Real)

