
«A los quince años del atentado en el que perdieron la vida 191 inocentes y nuestro país olvidó el significado de la razón de estado, escuchamos todavía atónitos la increíble verdad 11-M»
A los quince años del atentado del 11-M en el que perdieron la vida 195 inocentes y nuestro país olvidó el significado de la razón de estado y la necesaria confianza en la justicia y la dignidad de nuestros funcionarios, escuchamos como nunca hasta ahora, las maniobras orquestales de la manipulación. Una nueva vuelta de tuerca a la búsqueda de la verdad que viene marcada por el sello Villarejo con el tufo de las cloacas del estado. Una verdad oculta, pero manipulada y amplificada con los colorines de los dominicales de la clase periodística en los que se explayan las intenciones del poder con un guión cinematográfico construido con mentiras interesadas, que los mediocres triunfadores han titulado hasta ahora como la verdad 11-M.
«La gran caravana que sigue al totem de la verdad oficial del 11-M aunque sabe de su manipulación, quiere salvar la vida y seguir respirando con nuestro aire»
La verdad 11-M es la ciénaga de los senderos que se bifurcan dependiendo del carnet político que tenga grabado a fuego el conductor del convoy mediático que cerca del aniversario se unifica en los criterios. La gran caravana que sigue al totem de la verdad oficial aunque sabe de su manipulación, pero quiere salvar la vida, y para ello, seguir respirando con el aire de todos, y necesita atravesar ese desierto de mentiras en el que el mero nombre del oasis ahora prometido, las cloacas del estado, nos debería hacer reflexionar.
Es el miedo a morir mientras se mueren las esencias de la vida común, la convivencia, y el respeto a la verdad. Es el pánico a imaginar las motivaciones del ser que colocó la mochila de marras y, de paso, la sacrosanta verdad del que apretó el botón de las bombas de Leganés. La fragilidad, en esencia, que representa para todos, el intuir que no hay respuestas porque, así de simple, no es del interés superior de esos pocos que conducen el libreto.Y es que en esos trenes íbamos todos y así nos va desde hoy hace quince años en los que atravesamos un desierto moral.


En ese tren ibamos todos y lo que quedaba de esperanza murio. No entiendo con tantas instituciones como policia, jueces, investigadores ……no han abierto en canal este masivo acribillamiento del 11M . Donde quedo la dignidad , hasta donde alcanzo la cobardia……
Ni olvido ni perdón.