¿Es usted chusma? Por Vicky Baustista Vidal

Espero que aunque nos digan chusma seamos más que los malos y falsos intelectuales. Por Linda Galmor
Espero que aunque nos digan chusma seamos más que los malos y falsos intelectuales. Por Linda Galmor

«No he visto todavía en ningún sitio test verdaderamente importantes, como: ¿Es usted un tonto a las tres? ¿Es usted una carcasa humana? ¿Es usted chusma?»

En esta época nuestra, tan visual, tan extendida la información como jamás se ha conocido, donde todo depende de pruebas y cuestionarios, algo ha fallado. Algo muy importante se ha dejado a un lado, bien escondido dentro del armario del silencio obligado.

Revistas, periódicos y publicaciones temáticas, no dejan de integrar alguna vez en sus páginas, virtuales o de papel, algún test para que el lector deduzca características de su personalidad.

Pero debo reconocer que en todos los años que llevo de vida, no he visto todavía en ningún sitio test verdaderamente importantes, como: ¿Es usted un tonto a las tres? ¿Es usted una carcasa humana? ¿Es usted chusma?…

No estaría mal recibir algunas pistas. Yo misma podría ser chusma sin saberlo. Usted podría ser chusma, y, sin embargo, vivir en la inocencia sin ser consciente de su derecho. El lechero, el carnicero, el ingeniero que vive arriba, el portero, su hermano, su primo… Cualquiera de ellos podría resultar un “chusmaca” de pro y nosotros sin saberlo. ¿Acaso es justo?

Cuando el intelectual se retira emerge la chusma, como espuma infecta. Pero es la chusma el artífice físico de todo crimen, de toda injusticia. Es el intérprete de la literalidad de lo que se ha planteado antes en reuniones “intelectuales”. ¿Y qué es ser intelectual?… Pues el diccionario nos dice entre otras cosas que la palabra además de ser un adjetivo es algo relacionado con la facultad humana del intelecto. Y también refleja a una persona que se dedica a actividades o trabajos en los que predomina el uso de la inteligencia.

Por mi parte difiero en un punto aquello de la inteligencia, aunque se podría llamar previsión a ese punto que falta para determinar a un intelectual como “inteligente”. De hecho, el intelectual es el primer escalón de la escalera que desciende al sótano de los desórdenes, las rebeliones; la parte “sucia” de las ideas de esos supuestos “inteligentes”.  La Chusma, contiene a los “Humpa-lumpa” del intelectual: Ese que utiliza su intelecto inteligentemente.

No soy yo quien para chistar a la Real Academia de la Lengua y sugerir nada, pero… ¿Sería posible incluir algo que no dejara a la “inteligencia” tan en evidencia?

Pululan por el mundo de la literatura unos cuantos libros de intelectuales que tan solo se ocuparon en pensar algo, que luego ha resultado un pilar para acciones que han costado millones de vidas, llevados a cabo por ese grupo tan importante y poco valorado: ¡La chusma!

Cuando el conflicto estalla, cuando la chusma toma su lugar, el intelectual suele volar a otros lugares en paz, desde donde escribe sentidas odas y manifiestos acerca de… bueno, de eso. Pero la escabechina la lleva a cabo la sufrida chusma, que es tan apasionada y entusiasta, que siempre se pasa y cumple con creces las indicaciones subliminales del intelectualoide de turno.

Es difícil especificar cual es la mejor chusma de la historia. En España, fue positiva la locura chusmeta del dos de mayo, pero, no parece que lo fuera tanto aquella chusma francesa que se divertía un montón viendo cabezas rodar en la guillotina, gratis y a todas horas, como el “Sálvame” de ahora.

Tampoco la chusma de la guerra civil española, feliz inventora de checas y paredones, profanadora de tumbas, que montaba guateques con momias de toda condición, para lo que hay que ser una chusma muy especial. Chusmas delatoras, chusmas SS, chusmas africanas…

Algún intelectual ha pensado, allá en la morería, en lo bonito que seria conquistar Al-Andalus, y de paso Europa para su intelecto. Con lo cual ha sembrado en el mundo semillas de su feliz idea. Su chusma personal ejecuta en el mundo acciones repugnantes que van desde quemar iglesias, violar mujeres e intentar, a partir de sus vientres, invadir.
Este Intelectual no ha pensado jamás en los millones de vidas de una parte y de otra que, con el tiempo, pueden llegar a perderse en la bola loca llamada Tierra.

Es importante que nos definamos de una vez los individuos y meditemos con seriedad para ver si formamos parte del grupo chusma, del colectivo intelectual, o de la maravillosa, sufrida, víctima y salvadora de todo, clase media.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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