
«Hay que evitar que vuelva la fiesta atolondrada, con una noria que cuando se sube la izquierda está en lo mas alto, cerca del cielo, para bajarla hasta el barrizal»
España está en una complicada incertidumbre. Próximas ya las elecciones municipales y otras, es preciso poner las cosas claras. Estamos al borde del precipicio y tenemos dos opciones: dar un salto suicida y perder toda posibilidad de esperanza, o bien pensar y dar un paso atrás para salvarnos.
La primera opción pasa por votar a la recalcitrante izquierda radical-sanchista que, siguiendo los funestos pasos dados por Zapatero, nos lleven, una vez mas, al descalabro, a la pobreza y a la ruptura territorial de España, esto es, a su casi disolución tras ser la nación mas antigua del mundo. La segunda posibilidad, es votar a los que, con sus inmensos errores, todavía creen en la unidad e igualdad entre todos los españoles. Sin lugar a dudas, este es el camino correcto y ya conocido. Es una ocasión ideal para comprobar el grado de cordura y supervivencia de los ciudadanos, y para recordar la angustiosa caída de la noria donde siempre llevan los regímenes populistas.
Hay que evitar que vuelva la fiesta atolondrada, con una noria que cuando se sube la izquierda está en lo mas alto, cerca del cielo, para bajarla hasta el barrizal. Cuando, la sociedad se percata del embrollo, vuelve a votar a la derecha que, en pocos años, vuelve a situar la cabina de la noria arriba. Es un asunto que ya hemos vivido en España en varias ocasiones.
Siempre se consuma el mismo ciclo: cuando gobiernan socialistas y comunistas se dispara el gasto público y se da alas al independentismo. Entonces surgen los problemas y, claro, en las siguientes elecciones gana la derecha racional para arreglar el fuerte desaguisado. En ese periodo de reconstrucción, la izquierda la aprovecha para atacar los necesarios recortes para impedir un rescate y el descalabro total. La lucha es permanente para desacreditar a la derecha y sus intentos de solucionar los problemas. Así una y otra vez. Pero este es el momento para romper el incesante giro de la noria que ya está dando sus primeros síntomas de descenso vertiginoso… Y solo ha estado el sanchismo desbocado ocho escasos meses en el poder.¡Imaginen cuatro años más¡ Alguna vez hay que parar esa cruel noria de sube y baja que amenaza continuamente la vida de los españoles.
