Vivan los músicos, la gente, los mecenas y el necesario padrino. Por Rodolfo Arévalo

Freddie Mercury
Vivan los músicos, la gente y los mecenas o padrino. Freddie Mercury

«Imagino que perdió fuelle o subvención o lo que fuera que perdiera. Al final en este mundo todo se reduce a tener padrino»

“Viva la gente, la hay donde quiera que vas”. Esta canción de los años setenta del grupo del mismo nombre Viva la Gente, tuvo hasta sentido en una época en la que se acababa como quien dice de salir del mundo floral Hippie. Si hoy en día volviese ese grupo musical a España, no sé muy bien cómo serían recibidos, me temo que no tan en olor de multitudes. No sé si en cierto sentido era un grupo con algún sesgo religioso o de cualquier otro tipo, pero desde luego no hacían a nadie comulgar con ruedas de molino. Sus canciones eran juveniles, alegres, pro paz entre los hombres y por eso tuvieron un éxito arrasador en todos los países del mundo a los que acudieron.

La gente de los lugares se pegaban por alojar a gente del grupo en sus casas y hubo muchos jóvenes que sin nada más que su valor como persona y su voz se fue enrolando en aquel grupo para hacerlo más grande y seguir con la gira mundial. Al final como todo desapareció de todos los lugares, imagino que perdió fuelle o subvención o lo que fuera que perdiera. Al final en este mundo todo se reduce a tener padrino.

El grupo más famoso de la historia del pop, fueron Los Beatles y tenían su padrino George Mártin. Los Rolling Stones la DECA, que nunca lamentó tanto haberle dicho no a los Beatles. Y así cantidades ingentes de artistas que en el mundo han sido. En los setenta en España hubo un atisbo de algo, lo que se llamó la movida de los 80, pero que finalmente quedó como todo en nada.

«Los artistas grandes del mundo se encontraron con su padrino o mecenas, es justo decir que no de manera gratuita»

Los artistas grandes del mundo se encontraron con su padrino o mecenas, es justo decir que no de manera gratuita, pero ese primer empuje lo tuvieron siendo los más desconocido del mundo. Vi la película de Elton John y aunque no es mejor que la de Queen, si partía de lo mismo, los desconocidos músicos fueron ayudados en su época por gentes que se dedicaban a organizar conciertos, grabar discos, etc….

Eso, aquí en España y salvo casos contados era imposible, salvo excepciones y a no ser que fueras interprete de música conocida estándar de baile, no te llevaba de la mano nadie. ¿Por qué?, vaya usted a saber, lo cierto es que tampoco había recursos para hacer cine y el que lo hacía endeudaba a su familia de por vida si no funcionaba mínimamente su película. Ningún banquero o empresario decía eso de toma trescientos millones para tu película, si ganas me das el dinero e intereses, si no damos el dinero por perdido. Somos así de avaros y cicateros.

«Pero volvamos al tema que nos ocupa que es el del necesario padrino y sobre todo de la gente que habla bien de los demás»

Lo mismo digo, salvo cuatro medio locos que se arriesgaban con sus propios medios aquello era un desierto. Pero volvamos al tema que nos ocupa que es el del necesario padrino y sobre todo de la gente que habla bien de los demás. Yo conocí a Javier Batanero cantando y recitando poemas en el bar La Mandragora allá por los años 70, me impresionó su sensibilidad y su manera de escribir poesía. Era un buen artista y además tenía un trío de música incisiva y graciosa. Pero no sé no le seguí la pista, alguna vez tras los años le vi en TVE en algún programa “Si yo fuera presidente” creo, pero poco más. Yo siempre que he podido he hablado bien de esta persona y he dicho lo que me parecía que hacía bien o muy bien. ¿Cuántos de los que somos españoles estamos dispuestos a hablar bien de los demás? Pocos, muy pocos. Esta es una de las razones por las que ser artista en España es deprimente y como camino desmotivador.

Si vas a una bar de copas y hay una banda esperas que toque temas conocidos, para poder tararearlos y seguir con tu bebida y disfrutando de lo fácil, lo conocido, que suena en todo lugar. ¿Pero quién en la actualidad va a un bar de copas con música en directo a oír grupos desconocidos que interpretan música propia, alguna muy buena? ¿Nadie?, Cuatro gatos a lo sumo y los amigos de los componentes del grupo. Eso si viene un artista extranjero que no hace más que dar el tostón en todas las teles y radios, o sea tiene padrinos, y el lleno de los estadios es total.

«De acuerdo con no todo es la promoción y que hay que promocionar lo que vale la pena y funciona»

De acuerdo con no todo es la promoción y que hay que promocionar lo que vale la pena y funciona, pero ¿tan poca gente válida para esto hay por aquí? No me lo creo por mucho que lo repitan. Y luego tenemos inventos como Operación Triunfo, la voz y otros engendros televisivos a mayor gloria de una o dos productoras discográficas que amasan millones retirando al resto de cantantes y grupos del mercado, por falta de compradores y por falta de promoción. Quién hubiera dado hoy en España la oportunidad a un monstruo de la música y la poesía como es Bob Dylan, nadie, “si canta fatal dirían los expertos en ¿qué?”.

Ya señores, pero es que el arte no es solo lo bonito, lo canoro, lo luminoso y el oropel, a veces hay que bajar a las catacumbas para encontrar la tenue luz que surge de las calaveras que allí están y que es precursora de algo grande con apoyo. Lo que sí está claro es que tanto en cine, teatro, como en literatura, como en pintura, en música clásica o popular, en escultura y demás artes, el mecenas es importante, muy importante y también los agentes que deben trabajar a comisión, y no como aquí que primero exigen un fijo y luego, si eso, ya hablamos de comisión.

«En España carecemos sobre todo de empresarios, no de emprendedores pequeñitos, si no de los grandes y también carecemos de promotores»

Lamentablemente en España carecemos sobre todo de empresarios, no de emprendedores pequeñitos, si no de los grandes y también carecemos de promotores. Así no podemos ir por la vida, España que fue referente Cultural durante mucho tiempo en su historia ha quedado reducida a un laguito en el, que sí, flotan artistas, pero cuatro patos más solos que la una. Cuánto tenemos aún que aprender de las sociedades basadas en el Calvinismo que premia el trabajo y a los que trabajan.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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