
«El impostor permite sin inmutarse que se incumplan las leyes lingüísticas en territorios patrios y por el poder juega con fuego»
La normalización de lo anormal se ha hecho endémica en España. Las continuas mentiras y despropósitos de la clase política han convertido nuestro país en un auténtico vertedero de falsedades. En especial en el apartado político donde los actores suelen dar multitud de ejemplos deprimentes. Es el caso de nuestro protagonista. Un caso excepcional en la historia de España. Se trata de un personaje que ha llegado a la cumbre tras ser defenestrado por su propio partido, pero que resurgió con mas fuerza todavía gracias a los votantes y afiliados, sin que desde esa fecha nadie le haya recriminado nada, en un alarde de sumisión lanar. Un personaje que ha falsificado sin el menor rubor parte de su tesis doctoral. Que permite sin inmutarse que se incumplan las leyes lingüísticas en territorios patrios. Solo le interesa el poder por el poder y juega con fuego. Un tipo que pasa de largo ante las continuas acusaciones contra España en cualquiera oportunidad que se les presente por parte de los separatistas catalanes en los foros internacionales. En definitiva, un personaje que arremete sin remilgos contra VOX sin caer en la cuenta que él se alía con las formaciones que quieren la destrucción de España.
Tiene una jeta que se la pisa. o no tanta porque de siempre el PSOE ha sido un partido poco proclive a la potenciación de España, y si una formación mas bolchevique que otra cosa. Un personaje que siempre tuvo en la cabeza la desestabilización nacional, (nación de naciones, hay tres naciones catalana, vasca y española, etc). Y ahora para remate, vuelve sin problemas a aliarse con los mismos enemigos de España que le auparon en la moción de censura a la presidencia. Todo ha sido una nueva trampa, de esas que tan eficazmente desarrollan para criminalizar a Ciudadanos y hacerles responsables de esa unión con terroristas y separatistas. Y los inocentes veletas ahora sienten un desasosiego al creerse responsables de un acuerdo sin percatarse que era el único que deseaba el personaje en cuestión. Ciudadanos ahora con el síndrome de culpa. ¡Para reírse¡
Pero tengamos siempre presente que cuanto más inseguro es el futuro, más posibilidades tienen los populistas de alcanzar sus propósitos.
Las fuerzas globalistas llevan tiempo intentando descabalgar Europa, y lo están consiguiendo con la entrada de inmigrantes con distinto sentido de la vida y de la religión. De esta manera se está destruyendo la esencia social del cristianismo. Un efecto a medio plazo de graves consecuencias. Europa en la inopia del buenismo. España, como importante miembro, también sufre este ataque a sus valores, y hay que evitarlo a toda costa con justicia social bien entendida, pero sin remilgos. Hay que vencer este crucial envite de Soros y compañía, pero, en primer lugar, a ese impostor personaje que, supongo ya saben que se llama Pedro Sánchez y segundo apellido que evita poner.
