
Eduardo Fungairiño, un fiscal brillante, un gran hombre culto, bueno y cabal y un español ejemplar. DEP
Con el fallecimiento de Eduardo Fungairiño Bringas, es necesario recordar la indecencia que supuso por parte de Zapatero, el cese de Fungariño como fiscal jefe de la Audiencia Nacional y el nombramiento de Conde-Pumpido para que actuará como un lacayo del PSOE, de una forma totalmente sectaria y partidista “habrá que arrastrar las togas por el polvo del camino” lo que supuso poner la toga fiscal a los pies del político de turno.
Conde-Pumpido procedente de una familia de raigambre en el mundo jurídico, de derechas de toda la vida, trato de hacerse perdonar sus antecedentes familiares, con la vieja teoría de querer matar al padre, que dicen los psiquiatras; es decir, hacer justo lo contrario de lo que mamo desde niño en su casa.
