
«La fe era para Tomás un riesgo que le costaba asumir… Para él como para muchos sólo es creíble lo que se constata, de una u otra manera»
La fe era para Tomás un riesgo que le costaba asumir… Para él como para muchos sólo es creíble lo que se constata, de una u otra manera. Queremos certezas, «tener garantías», en medio de tantas dificultades y pruebas que se nos presentan día a día.
Descubrir que más allá de todo dolor, de toda angustia, de toda crisis, permanece la firme certeza de que al final todo termina bien, es uno de los mayores milagros que existen y yo creo en los milagros. Creo en la superación, en la esperanza de un mundo mejor, en la bondad del ser humano que a veces se encuentra en un lugar demasiado escondida en el alma.
Confío en que somos un país fuerte acostumbrado a superar obstáculos y adversidades con uñas y dientes. Creo en los españoles de bien que seguirán trabajando para que nuestros niños y jóvenes tengan un futuro lleno de posibilidades y que se les permita elegir y dar rienda suelta a sus inquietudes.

Hoy es el día de la Fé con mayúsculas, porque como dijo una vez León Tolstói, uno de mis escritores favoritos:
«No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo».

