No creo en ningún Dios y mucho menos en los farsantes de la política. Por Rodolfo Arévalo

El dios del gorroneo ya jugó con todos los juguetes de Patrimonio Nacional. Ilustración de Linda Galmor
El dios del gorroneo ya jugó con todos los juguetes de Patrimonio Nacional. Ilustración de Linda Galmor

“Casi cualquier cosa puede ser vista como Dios, la ciencia, los deportes de masas, los medios de comunicación y por supuesto las distintas maneras de la política”

Yo no creo en ningún Dios, ni en el Cristiano, ni en el Musulmán, ni en el Budista, ni siquiera en los antiguos Dioses Griegos, Romanos o Egipcios. En el único Dios en el que creo es en el Dios de la libertad, dentro de la que podamos tener los humanos alejados de nuestra esclavitud genética. Casi cualquier cosa puede ser vista como Dios, la ciencia, los deportes de masas, los medios de comunicación y por supuesto las distintas maneras de la política.

Hay una política basada en el control de todo y de todos por el Estado, que además de no haber funcionado bien nunca solo ha traído desgracias y ruina además de muerte sobre los pueblos que sucumbieron a ella. Y por otro lado la política que cree en la libertad del los individuos y es la política liberal que generalmente, no solo genera riqueza a los pueblos si no que respeta la libertad individual y económica.

Estas dos religiones, porque lo son, siempre han estado enfrentadas a muerte por el mero hecho de que son religiones, creencias que surgen de la forma de pensar de los humanos y como tales son todo lo relativas que se quiera. En las democracias parece que la mayoría de la gente ha llegado a un acuerdo para respetar tanto unas maneras de pensar en el Dios política más cercanas a izquierda o derecha siempre que se mantenga en un prudente término medio.

 “Ya se sabe que la política es el arte de lo posible, es un Dios que hay que casar con Tirios y Troyanos y a veces es difícil saber donde está el punto de equilibrio”

Este termino medio se rompió en España por el sectarismo de un Zapatero vendido más a sus intereses y ego que a su pueblo y con Mariano Rajoy, que habiendo tenido la posibilidad de derogar leyes imperfectas, modificar la enseñanza , regular mejor el aborto y un sin fin de cosas más, no hizo absolutamente nada, no se sabe si por miedo a hacer pupa a los de la otra religión o por que se creía el adalid de la mesura. El gran Dios del punto medio. Gran error, cuando la gente busca a su Dios lo persigue poderoso, casi omnipotente. Ya se sabe que la política es el arte de lo posible, es un Dios que hay que casar con Tirios y Troyanos y a veces es difícil saber donde está el punto de equilibrio.

Ese dicho punto de equilibrio depende mucho del signo de los tiempos, de hecho los Dioses nunca deben ser invariables, porque esto lleva a la cabezonería y al despotismo, como despótica es la religión Musulmana, que no ha variado desde que se fundó, no respeta nada que no sea su Dios, y que es cruel e intransigente por mucho que hablen de que Dios es misericordioso. Lo fue también la Cristiana cuando en una época ya pasada de la historia tampoco transigía con la herejía y por ende con la libertad de los individuos. Pero está claro que todos sabemos de donde surge esa intransigencia religiosa. Surge del miedo de sus ministros a perder el poder y control de las gentes que los mantienen en sus puestos bien calentitos y muchas veces viviendo de la sopa boba.

Lo mismito pasa con las religiones políticas, todos los ministros de estas elecciones religiosas que son los diputados, ministros y presidente del gobierno que sientan sus posaderas con gusto en el hemicirco español, porque desde luego legislar no legislan nada y encima cuando lo hacen por Real Decreto lo hacen de manera sectaria y por imposición.

“Puedo comprender perfectamente que el Dios Pedro, y le llamo así porque estoy convencido que él cree en su divinidad política, no podría alcanzar nunca un pacto con un anti Dios como Pablo”

No hay Dios que funcione bajo esas premisas de incumplimiento no ya de sus promesas si no de su trabajo, ese por el que cobra. Puedo comprender perfectamente que el Dios Pedro, y le llamo así porque estoy convencido que él cree en su divinidad política, no podría alcanzar nunca un pacto con un anti Dios como Pablo, porque Pablo representa un Dios del totalitarismo de Estado.

No se las razones verdaderas de que se niegue a nada que huela a coalición, pero me parece que de rebote, y aunque parezca extraño con esa negativa, le hace un favor a todos los Españoles que creen en la democracia como Dios y la practican como religión. Los Españoles somos muy dados a vociferar por todo, está claro que el Dios PSOE, habiendo conocido sus precedentes gobiernos no llevará a España por el camino de la prosperidad y es bastante probable, ya se esta viendo, que la economía caiga como un castillo de naipes, seguida por el empleo y las empresas. Se excusan los Ministros de ese Dios aspirante a gobernar que viene otra crisis, pero desde el año ochenta y cinco yo os puedo asegurar que se ha ido de crisis en crisis y tirando por que nos tocaba, pero los perdedores nunca han sido los Dioses de la izquierda o la derecha sino los españoles de a pie.

Hubo un tiempo en que un partido Dios la UCD gobernó, bien, muy bien España, pero había que conseguir hacer una transición completa y eso pasaba por tener un tiempo un Dios izquierda, que ya desde la primera vez llevó al país a la corrupción y a su primera ruina. Dicen que doce millones ochocientos mil personas en España profesan la religión política PSOE, pobres no deben de salir de sus teléfonos móviles y de sus televisiones para zafios, porque de otro modo no se entendería que votasen al Dios que trae la ruina y el paro. Pero que le vamos a hacer doctores tienen las iglesias. Esta es una de las razones aparte las intimas por las que no creo en ningún Dios.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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