Han robado ya nuestro pasado y, lo que es peor, roban el futuro de sus hijos. Por Ana Castells

Momento en el que un fascista catalanista agrede a una mujer agarrándola del cuello por llevar una bandera de España.jpg
Momento en el que un fascista catalanista agrede a una mujer agarrándola del cuello por llevar una bandera de España.jpg

«Mi corazón llora por Cataluña. Por la pérdida de esa Cataluña amable, socarrona, distante y distinta, avanzada y abierta y un punto sentimental»

Para que nadie se engañe conmigo; mi corazón (y mis ojos) llora por Cataluña. Por la pérdida de esa Cataluña amable, socarrona, distante y distinta, avanzada y abierta y un punto sentimental que estos «desgraciados» han envenenado y destruido por varias generaciones.

Arruinarán su economía, ¿quién va a invertir en un país con ese nivel de violencia y falta de seguridad, jurídica y física? Han arruinado su convivencia, una m…..da de «revolución amable», sus cachorros han sido convenientemente envenenados, azuzados y llenados de odio hacia todo aquel que no se someta a sus dictados y han puesto la política y la vida en Cataluña en manos de los más violentos y antisistema (solo había que ver qué pintadas hacían ayer esos «pacíficos» manifestantes en las furgonetas enviadas al aeropuerto del Prat).

Han robado ya nuestro pasado y, lo que es peor, roban el futuro de sus hijos
Han robado ya nuestro pasado y, lo que es peor, roban el futuro de sus hijos

 «El que no puede marcharse se calla por temor a ser señalado y, lo que es peor, postergado incluso laboralmente»


Han arruinado la convivencia. El que no puede marcharse se calla por temor a ser señalado y, lo que es peor, postergado incluso laboralmente cuando no perseguido judicialmente por no seguir los dictados de los intolerantes que se han apoderado de la vida catalana.


¿Qué va a ser de esa generación que solo sabe salir a la calle a gritar, insultar y exigir que nos rindamos? ¿Cómo van a incorporarse a una sociedad pacífica, moderada y, sobre todo, DEMOCRÁTICA, quienes han aprendido que quienes no están con ellos no tienen ningún derecho?


¿Cómo se va a conseguir que esos cachorros totalitarios acepten que los derechos de los demás son equivalentes a los suyos?


¿Cómo abandonarán sus postulados extremos quienes viven de ese enfrentamiento y de esa violencia, que amparan y promueven desde sus bien remunerados y protegidos despachos?


Y ¿Cómo va el Estado a recuperar su papel en ese pedazo de España que ha abandonado en manos de esa ralea de oportunistas xenófobos a cambio de un puñado de votos?

Han arruinado la convivencia
Han arruinado la convivencia

«Nos han robado nuestro pasado y, lo que es peor, han robado el futuro de sus hijos. Espero que ni Dios les perdone…»


Pues sí, mi corazón llora hoy, y desde hace tiempo, por esa Cataluña perdida para siempre, por mi infancia y juventud vividas en paz en una tierra que fue amable, tolerante y en la que se podía vivir sin temer que tus palabras te llevasen al ostracismo y en la que se podía ¡incluso! trabajar con gente que pensaba distinto, en la que se podía circular sin que nadie te impusiese sus «derechos» por encima de los tuyos porque los suyos son siempre superiores. 
Nosotros, los no nacionalistas, somos los auténticos exiliados de esa Cataluña pérdida para siempre. Además de otras cosas, nos han robado nuestro pasado y, lo que es peor, han robado el futuro de sus hijos. Espero que ni Dios les perdone…

Ana Castells

Ana Castells

Soy Licenciada en Derecho y periodista de profesión. He sido Jefe de Prensa del Ministerio de Cultura y del Tribunal Constitucional. Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la compañía RENFE. Editora y Presentadora de diversos informativos de TVE y corresponsal de RNE en Francia. Profesora en diversos Masters de Liderazgo y Comunicación.

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