El poder del pensamiento. Por Vicky Bautista Vidal

El poder del pensamiento
El poder del pensamiento

«Cada uno fomente su esperanza dentro de sí mismo. No acepte, imagine y con el poder del pensamiento, piense lo que debería de ser y quizá, un día, sea»

Para desarrollar mi escrito necesito exponer antes una curiosa característica mía que no es única, solo que pocos han caído en la cuenta o la han reconocido o la han sospechado en ellos. Tengo el carné de conducir hace más de cuarenta años. He conducido cada día de esos años y he utilizado el coche con gusto, además, porque me gusta conducir. Incluso antes de tener aprobado el carné, no sé si habrá prescrito el delito, osaba coger el auto para ir al Hiper de mi zona.
Mis accidentes al volante me han llegado siempre por parte de otros y solo una vez, me trague una furgoneta en una carretera de Sevilla, porque esta, se saltó un ceda el paso y se me cruzó. Yo estaba entonces embarazada. En otra ocasión, un conductor despistado me dio por detrás circulando tranquilamente por una calle de bastante tráfico. Solo una a causa de un propio fallo, pues vi coches parados a cada lado de la calle, pero no en el centro, por lo que, pensando que estaban en doble fila me salte el semáforo y me estampe sin consecuencias con una furgoneta. Eran las dos de la tarde de un día muy caluroso, estaba cansada, hambrienta y nerviosa porque, ¡Oh casualidad! Unos metros antes había sido testigo de un accidente.
Soy prudente y conduzco bien, seguramente más por la experiencia que por una especial virtuosidad, pero, si usted no confía en mí procure no subirse conmigo en el coche que conduzco. Lo percibo y empiezo a hacer pequeñas tonterías que yo misma reconozco como inusuales por lo que siempre que me sucede eso pregunto a mis acompañantes – ¿Cuál de vosotros desconfía de mi o piensa que conduzco fatal?…
No me equivoco. Alguno va inseguro y yo lo percibo. Todos ustedes también, pero aún no se habrán dado cuenta. Cuidado con lo que piensan dentro de un coche. Cuidado con lo que piensan en todas partes.
Este pequeño prolegómeno, quizá aburrido, es un medio que utilizo para llegar a donde quiero. Desde que tengo recuerdos, en España, no he escuchado jamás hablar bien de un político en el poder.
En época de Franco no era tan evidente porque hasta los años 70 la gente aun recordaba los avatares de la Guerra Civil, y muchos más de los que lo confiesan, se sentían agradecidos de que alguien hubiera cortado las alas a la siniestra promesa de convertir a España en un país satélite de Rusia.
Desde entonces ha llovido mucho y hemos ido degenerando en cuanto a la calidad de nuestros gobernantes y bajando escalón tras escalón hasta llegar a una caterva de aprovechados, imbéciles, traidores, ladrones… y todo lo que hemos estado profetizando sin pausa hasta conseguir traer a la realidad aquello en lo que nos centramos continuamente. Da igual la ideología.
Hemos matado las mejores expectativas y dado un sitio preferente en nuestras mentes a lo peor, y lo peor se ha establecido en nuestras vidas. La esperanza se disuelve y nadie se impone a la idea nefasta que le muestra la realidad. Todo el mundo lloriquea, literalmente, profetiza, genera las imágenes siniestras de un futuro no escrito en el ojo de su imaginación. Dicen, que todo lo que pueda abarcar nuestra imaginación, por muy raro, maligno, maravilloso, extraordinario que parezca existe en alguna parte. Y que lo que nuestra imaginación no puede contemplar no existe.
Cuentan que los nativos americanos, no pudieron ver las naves varadas en sus puertos naturales porque sus cerebros no conocían la imagen, así que, no los percibieron aun estando delante de sus narices. La mente es un poder. Un poder desconocido que se utiliza muy mal. La flauta suena al asno por casualidad, pero el asno continúa ignorando por completo el instrumento y su ciencia.
Y vamos perfeccionando el fracaso, el miedo y todas las demás anti virtudes y sin saber cómo arreglarlo, lo único que procuramos son nefastas profecías que se hacen realidad. Pone la carne de gallina escuchar a todo el mundo acerca de lo que nos espera. Y sí, puede que nos espere, por que ninguno piensa en que exista el medio, la forma o la persona adecuada que llegue, como Santiago en su caballo blanco, para poner un poco de orden en tanto desconcierto y pensamiento creador nefasto.
Por supuesto, si la mente colectiva está ahogada en el barro de la desesperanza, seguiremos girando en el remolino oscuro de la ignorancia más absoluta y aceptando la bota en nuestro cuello de quienes, para mal, soñaron e imaginaron su victoria nefasta.
Y ahí están, triunfales, sin que nadie espere otra cosa ni haga nada, ni siquiera poner una contraparte en su imaginación masacrada por tanta crisis, problemas y manipulación por parte de indignos que un día se imaginaron poderosos. Contentos porque, si Dios no lo remedia, conseguirán ahogar aquellas cualidades que servirían a la humanidad para liberarse.
Y para poner un contrapunto utilizo mi imaginación para hacer profecías inversas donde Sánchez es vencido en las elecciones no manipuladas por que han desaparecido los medios para hacerlo y recibe el justo merecido por haberse aliado con traidores. Los cabecillas de Podemos son juzgados por sus errores. En el mundo se decide que nunca un gobernante llegará al poder sin ser examinado física, mental y psicológicamente por un tribunal imparcial.
Tendremos super jueces que enderecen las leyes malvadas y no se permitirá en el colectivo de los políticos ni un tonto más… En los puestos de mando se situará gente que sepa lo que gobierna, médicos para la medicina, militares para el ejército, economistas para la administración et. etc. etc.
Cada uno fomente su esperanza dentro de sí mismo. No acepte, imagine y con el poder del pensamiento, piense lo que debería de ser y quizá, un día, sea.
Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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