
«La Audiencia Nacional registra el domicilio del abogado Gonzalo Boye en una operación judicial del Tribunal Supremo, declarada secreta»
La Audiencia Nacional registra el domicilio del abogado Gonzalo Boye en una operación judicial del Tribunal Supremo, declarada secreta pero de la que hoy se ha hecho público que se trata de un delito de blanqueo vinculado al narcotráfico y movimiento de capitales relacionados con la droga y contra la Salud Pública. La operación esta coordinadada por la Fiscalía antidroga y la UDEV.
Y poco nos debe sorprender de un condenado por colaboración con ETA, asesor legal del MHP Puigdemont y «ministro de Justicia» en la sombra de la Genestapo. Un auténtico líder de la política corrección que destruye España al manosear el derecho a la libertad de expresión y la democracia a su particular antojo y humana necesidad de forrar sus bolsillos con esos miles de euros que le permiten comprar cada día solomillo del caudillo.
Todo por la pasta y como decían nuestros abuelos, el que venga detrás que arree, aquí, en Barcelona y en esa Bruselas convertida por el buenismo del siglo veinte, en la capital del nuevo mundo de los supremacistas del lenguaje que nos conduce a la muerte.
La en realidad capital del infierno europeo que olvida en aras de una falsa convivencia que solo nos lleva a la muerte, que el hoy letrado de Puigdemont, Gonzalo Boye en 1996 fue condenado por la Audiencia Nacional a 14 años de prisión por colaborar con la organización terrorista ETA en el secuestro del industrial Emiliano Revilla y que para más memoria histórica, el organizador de la última huelga política general en Cataluña ha sido el infame Carlos Sastre, el mismo que en nombre de Terra Lliure, el grupo terrorista catalanista, asesinó a José María Bultó para procurarnos auna sociedad capaz de igualarnos a todos en la miseria comunista.
