
«Guerras, guerrillas y si no hay enemigos, crearlos para poder cargárselos, es indecente, señores del mechero: “A que te meto con el mechero, Sole”
Empeñados muchos medios digitales oportunistas, en llamar a todo el personal que no se decante por la casposa izquierda actual: Ultraderecha”. De repente, me levanto por la mañana y en vez de ser una neutral observadora de lo que se cuece en mi entorno, que simpatiza con el equilibrio, el criterio, la libertad de expresión y el sentido común, observo que, a mí y a las tres cuartas partes de los españoles nos han coronado con la corona espinosa de la que cuelga una etiqueta que dice que somos unos “franquistas”, seguro que férreos adeptos de “Blas Piñar”.
Tampoco les gustaría que fuera o fuéramos republicanos en el sentido ideológico normal, que, si me declaro republicana al corte de la guerra civil, entonces sí, a lo mejor, me dejaban decir sandeces en alguna de esas páginas temáticas de los que cortan el bacalao en Españita, que no España.
«Si no eres de izquierdas y en vez de evolucionar te has quedado en la charca esa que explotó en el año 36, eres una franquista»
Nada de Centro Derecha, Derecha Liberal, simplemente Derecha… Si no eres de izquierdas y en vez de evolucionar te has quedado en la charca esa que explotó en el año 36, eres una franquista y una ultraderechona de mucho cuidado.
Si no gusta lo que dices, los espías de “Facebuque” te llevarán a la checa virtual y las amenazas del gigante, quizá pronto, enano, caerán con todo su peso sobre tu pobre espalda, después de haberte advertido que “te van a meter con el mechero, Sole”.
Preparemos pues la patera, amigos tranquilos que piensan en el futuro y no en el pasado.
A los sombríos mandatarios españoles todos los prados les parecen más verdes que los suyos, así que regalan la vida del paiseño a cualquier cosa que se mueva fuera. Pisan sus flores autóctonas y siembran malas hierbas con tal de no dar a su país un respiro.
«No se ha visto jamás que cuatro resucitados intenten hacer pagar a un país entero cuya mayoría de habitantes ni conoció la guerra civil, sus rencores de ultratumba»
No se ha visto jamás eso ni siquiera entre los peores bolcheviques de su íntima amiga: Rusia, la que dejó el comunismo atrás e intenta llevar adelante algo llamado “República Federal”. Y cuyos habitantes son protegidos por su presidente. No se ha visto jamás que cuatro resucitados intenten hacer pagar a un país entero cuya mayoría de habitantes ni conoció la guerra civil, sus rencores de ultratumba, intentando actualizar odios obsoletos que no pegan con los tiempos, cuando lo que se debería es luchar por crear un nuevo mundo para todos, sin polillas y sin muertos.
El “jaloguin” paiseño y sus figurones disfrazados de resucitados no se ha quedado solo para la noche del treinta y uno de noviembre. Se alarga todo el año. Las cantinelas televisivas nos intentan lavar el coco. Los muñecotes de cuerda ejecutan sus bailecillos hasta que se les acaben las pilas, dándonos la vara con lo malote que era Franco, ese señor que murió hace cuarenta años y que gano una guerra hace ochenta.
«Canta la Traviata el nuevo estado de las redes, en España. Da mucha vergüenza ajena y como siempre, es la risa de Europa y del mundo»
El presente no importa, el futuro tampoco, porque el pasado, es la única arma de la nada que nada tiene para ofrecer. Canta la Traviata el nuevo estado de las redes, en España. Da mucha vergüenza ajena y como siempre, es la risa de Europa y del mundo, que ni Venezuela ha impuesto todavía la mordaza en Internet.
El Gigantón, futuro enano, ni se ha preocupado en buscar censores apolíticos e imparciales, no. Ha elegido alguna empresa relacionada con uno de los partidos españoles, y que, debido a ello, no ejecutará nunca la vigilancia imparcialmente. Si no hay enemigos, crearlos para poder cargárselos es indecente, señores del mechero.
El niño del mechero y la mierda de la Sole

Es excesivamente dificil estar de acuerdo con algo carente de sentido si previamente no hay acuerdo en el sentido estricto de las palabras:
Derecha
Izquierda
Centro
Democracia
Federación
República
Sencillo, ¿no?, pues no, hay definiciones como para dar vergüenza.
Salud.