
«Antes de introducir mi voto por España decido decantarme por la papeleta de la opción política que con más nitidez y determinación defienda nuestro ordenamiento constitucional»
Siempre es importante un momento de reflexión ante cualquier momento difícil y la convocatoria de elecciones de hoy lo merece.
A mí siempre me gusta recordar que todos nuestros responsables políticos, que pueden tener la responsabilidad de mandar a hombres, en cumplimientos de sus obligaciones a dar su vida, que precisamente ellos, los políticos, deberían prestar juramento a la bandera como paso previo al ejercicio de sus obligaciones y jurar el cargo con una fórmula unificada que no sea un espectáculo grotesco como el que últimamente nos proponen tras las elecciones. Se debe jurar por España, es lo más lógico.
Los que un día prestamos juramento o promesa a nuestra Bandera Nacional, líbremente por nuestra conciencia y honor, de forma solemne guardar y hacer guardar la Constitución, respetar al Rey y defender a España con la vida si fuera preciso derramando hasta la última gota de sangre, esperamos que los altos responsables que guardan los designios de la Patria ostenten y demuestren el mismo grado de entrega de aquellos que están dispuestos a entregar la vida por España, «vivir por o morir por», jamás «vivir de».
Dicho esto me permito pensar en voz alta y antes de introducir mi voto por España decido decantarme por la papeleta de la opción política que con más nitidez y determinación defienda nuestro ordenamiento constitucional frente a los intentos de acabar con él y con la unidad de España, ya sea de un envite o por entregas.
