
«Supongo que el testimonio de José María Múgica no provocará ningún problema de conciencia a esos ‘ilustrados’ que se ofenden por calificar como miserables a los filoetarras de Bildu»
Supongo que el testimonio de José María Múgica no provocará ningún problema de conciencia a esos ‘ilustrados’ que se ofenden por calificar como miserables -siendo muy suave- a los filoetarras de Bildu, a golpistas de ERC, a todas las siglas golpistas del 3% que hoy lidera Puigdemont desde Waterloo, o la CUP, y a los también xenófobos y racistas del PNV.
Imagino que esta carta del hijo de , asesinado por ETA, no dejará rastro alguno entre esas privilegiadas seseras que desde su archiconocida equidistancia siempre tiran -maldita casualidad- al monte de la indignidad que ellos califican de respeto por la democracia.
Será, digo yo, que la «peste fascista» a la que se refiere Múgica nunca afectó el sistema inmunológico de nuestros personajes de luz. En mi caso, jamás perdonaré la miseria moral de aquellos que hoy como ayer, ríen y aplauden a lo más abyecto que vive y se alimenta con el dolor de los honestos; que ponen en la misma balanza la decencia y el honor de la víctima y la excrecencia del verdugo. #NiOlvidoNiPerdón
