José Crespo publica su cuarto libro dedicado a Juan de Oñate: El Lejano Oeste español. Una entrevista de Manuel Artero

José Crespo publica su cuarto libro dedicado a Juan de Oñate
José Crespo publica su cuarto libro dedicado a Juan de Oñate

“Doctor Cum Laude en Historia José Crespo trabaja infatigablemente para sacar del olvido a nuestros personajes arrinconados en el polvoriento zaquizamí de nuestra maltrecha memoria”

Para sus trabajos de divulgación histórica, artículos y columnas de opinión, José Crespo, y sin falsa modestia, se apea de los galones y firma con el título de Soldado de Infantería. Doctor Cum Laude en Historia José Crespo trabaja, desde hace años, infatigablemente para sacar del olvido a nuestros personajes arrinconados en el polvoriento zaquizamí de nuestra maltrecha memoria. Esa legión de españoles con visión de futuro y perspectiva de conjunto que dejan en evidencia las falsedades que la leyenda negra se ha encargado de ir extendiendo y adaptando a cada escenario a lo largo de los siglos. Tras la publicación de “Leyenda Negra, Productores Versus Consumidores: Desde Europa a América y hasta el nacionalismo interno”, “Españoles Olvidados de Norteamérica” y “Blas de Lezo y la defensa heroica de Cartagena de Indias”, acaba de publicar su última obra titulada “Juan de Oñate, Adelantado Gobernador y Capitán General: El Lejano Oeste Español: Norteamericaos que no entraron por la isla de Ellis”.

– ¿Cómo se acerca usted a la figura de Juan de Oñate?

Ante todo y antes de contestar gracias a La paseata por brindarme esta oportunidad para arañar en nuestra memoria colectiva y poder recuperar personajes ejemplares de nuestro pasado.

Siempre me llamó la atención desde niño cuando veía películas de western el ver lugares en los EEUU de América con nombres españoles o nativos americanos con apellidos hispánicos aquello me atrajo hasta que cayó de nuevo en mis manos Los exploradores españoles del siglo XVI de Lummis con el que comencé a soñar y sobre el que mucho antes había aprendido a leer.

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A través de la lectura de la Historia de la Nueva México del capitán Villagrá me acerqué a la figura de Juan de Oñate

“1998 fue la fecha del recuerdo del desastre de 1898 y me propuse que había fechas también a recordar como la del 30 de abril de 1598 en que don Juan de Oñate atravesó el río Grande”

Próximo a 1998 fecha del aniversario fundacional de Nuevo México (1598-1998) tuve la oportunidad de conocer a una persona maravillosa, la doctora Mercedes Junquera de cuya mano y a través de la lectura y la comprensión del mensaje de la Historia de la Nueva México del capitán Villagrá me acerqué a la figura de Juan de Oñate.

1998 fue la fecha del recuerdo del desastre de 1898 y me propuse que había fechas también a recordar como la del 30 de abril de 1598 en que don Juan de Oñate atravesó el río Grande, tomó posesión y fundó Nuevo México.

 

La Nueva España
La Nueva España

“En los EEUU todo fueron facilidades tanto en la base de Fort Bliss en El Paso como a lo largo del Camino Real por parte de la Guardia Nacional de Nuevo México”

– Se deduce por tanto señor Crespo que este nuevo libro además de su esfuerzo intelectual nace de su experiencia vital ¿Qué significó para usted y cómo surgió ese recorrido a pie del tramo del Camino Real entre El Paso y Santa Fé?

Como le acabo de comentar no sólo en 1998 se debía un justo y amoroso recuerdo a nuestros Caídos de 1898, no podíamos quedar sumidos en esa tristeza por eso ideé una propuesta al General de Ejército JEME. Primero se la expuse a mi general en la Dirección General de Reclutamiento y él mismo se encargó de facilitarme el acceso al JEME José Faura (q.e.p.d.) y a partir de entonces todo fue una buena acogida, disposición y facilidades, también desde los ministerio de Educación y Cultura y Exteriores, consulado de España en Houston y Embajada en Washington.

La propuesta que se llevó a cabo fue la de elaborar una serie de ropajes de época en base a documentación de Sastrería del siglo de Oro depositada en la BNE. Se confeccionó un tipo completo que representara a Juan de Oñate, un alférez portaestandarte, piqueros ligeros o “picas secas”, piqueros pesados o “coseletes”, así como arcabuceros a caballo y a pie además de pífanos y tambores con sus instrumentos, imágenes que he recuperado e incluyo en el libro.

Se llevó a cabo un profundo estudio para elaborar sus ropajes todas sus prendas, coletos, jubones, calzas, etc., así como accesorios, bandoleras con las cargas de pólvora o “apóstoles” , talabartes, calzado, botas, armas blanca y armas de fuego, fue un trabajo maravilloso que se llevó a cabo con el decidido apoyo de INDUYCO y su excelente equipo de profesionales de la confección. Igualmente se realizó la elaboración, en base a iconografía e información escrita, del Estandarte Real de Juan de Oñate en su expedición. Se elaboraron tres ejemplares, uno que quedaría en España en el Cuartel General de Ejército y dos más que serían entregados en Estados Unidos, uno en El Paso, y el otro en Santa Fe, y se les impondrían a los estandartes la Corbata de la Orden de Isabel la Católica, también los ropajes se depositarían en los museos locales para facilitar su uso por re-enactors locales.

Estandarte Real de Juan de Oñate en su expedición
Estandarte Real de Juan de Oñate en su expedición

“Se llevó a cabo un profundo estudio para elaborar sus ropajes todas sus prendas, coletos, jubones, calzas, etc.”

En los EEUU todo fueron facilidades tanto en la base de Fort Bliss en El Paso como a lo largo del Camino Real por parte de la Guardia Nacional de Nuevo México con su general a la cabeza, Melvyn S. Montaño.

Otra de mis propuestas fue que, dada su especial significación, los soldados españoles que participaran en estos actos fueran precisamente del Grupo de Operaciones Especiales Santa Fé dado que el Camino Real terminaba en la ciudad nuevo mexicana del mismo nombre asentada como la española a los pies de las montañas Rocosas en concreto de los montes de la Sangre de Cristo por el hermoso color rojizo que adquiere su vegetación en otoño. El capitán que vino conmigo es hoy el general jefe del mando de Operaciones Especiales Raimundo Rodríguez Roca con quien compartí aquella inolvidable experiencia.

A parte de los actos conmemorativos, recorrimos los 500 kilómetros que separan El Paso de Santa Fé, cien kilómetros diarios, en una carrera de relevos en la que por parejas, un español y un norteamericano, y en tramos de 20 kilómetros se fue cubriendo toda la inmensidad del territorio, desiertos inmensos llanos como la palma de la mano como el llamado La Jornada del Muerto, con temperaturas extremas que superaron los cuarenta grados hasta llegar a Santa Fé sorprendidos por una tremenda nevada primaveral.

La acogida en Nuevo México fue indescriptible por aparte de museos y centros de interpretación locales como El Rancho de las Golondrinas, y decenas de personalidades religiosas y civiles como el gobernador del estado Gary Johnson y la Guardia Nacional del estado al completo, el alcalde de Santa Fé Larry Delgado, los embajadores Frank Ortiz y Ed Romero, descendiente este último del alférez Bartolomé Romero expedicionario con Oñate y natural de la localidad manchega de Corral de Almaguer.

 los soldados españoles que participaran en estos actos fueran precisamente del Grupo de Operaciones Especiales Santa Fé
los soldados españoles que participaran en estos actos fueran precisamente del Grupo de Operaciones Especiales Santa Fé

“La auténtica odisea de Juan de Oñate fue la de reunir a una serie de futuros colonos, en su doble condición de ciudadano y soldado con sus familias para sentarse en el nuevo territorio”

La biografía de este hombre está repleta de grandes hazañas, muchas de ellas desconocidas. ¿Cuáles son las más importantes?

– La auténtica odisea de Juan de Oñate fue la de reunir a una serie de futuros colonos, en su doble condición de ciudadano y soldado con sus familias para sentarse en el nuevo territorio con la promesa de obtener la hidalguía para todos aquellos que se asentaran en la nueva tierra que quedaría sembrada de topónimos que recuerdan tanto sus lugares de origen como sus creencias y tradiciones. Fueron algo más de 120 familias en 93 carretas tiradas por bueyes, acompañados de 8000 cabezas de ganado y contando con el apoyo de unos cientos de aliados nativos tlaxcaltecas con sus familias.

Oñate culminó una serie de fracasos previos sabiendo aprovechar las informaciones obtenidas algunas exageradas realizando expediciones hacia el centro continental en búsqueda de Quivira así como hacia el mar del Sur, océano Pacífico para enlazar con la expedición marítima de Sebastián Vizcaíno dado que los ingleses habían hecho acto de presencia en las costas californianas.

El único hecho de armas al que tuvo que enfrentarse Oñate fue a la toma de Acoma, un pueblo nativo situado en lo alto de una roca donde tras enviar un grupo de soldados en son de paz de a pedir auxilio fueron despeñados y asesinados entre ellos su sobrino y sargento mayor Juan de Zaldívar. Si Oñate no hubiera reaccionado en poco tiempo siendo minoría habrían sido aniquilados por los grupos nativos locales en una tierra hostil sin posibilidad de recibir suministros ni apoyo desde la Ciudad de México.

Además de su esfuerzo, Oñate dejó en Nuevo México la vida de su hijo caído en una emboscada
Además de su esfuerzo, Oñate dejó en Nuevo México la vida de su hijo caído en una emboscada

“Oñate como todo cargo político sufriría su juicio de residencia del que resultaría culpable aunque luego sería exonerado”

Como es normal en España a parte de las dificultades propias de una acción de esta envergadura Oñate debió lidiar con el virrey conde de Monterrey que tenía un favorito para la expedición llegando incluso a suspenderse la partida cuando ya tenía organizada la columna dadas las dificultades que ponían los inspectores para el inicio de la marcha.

Oñate como todo cargo político sufriría su juicio de residencia del que resultaría culpable aunque luego sería exonerado y terminaría sus días en España como inspector de Minas dada su experiencia en la materia aprendida de su padre Cristóbal, ya de retirada del cargo a parte de su esfuerzo dejó en Nuevo México la vida de su hijo caído en una emboscada.

en 1565 Pedro Menéndez de Avilés llevó a cabo el mismo procedimiento de Acción de Gracias
en 1565 Pedro Menéndez de Avilés llevó a cabo el mismo procedimiento de Acción de Gracias

“Lo que muy pocos estadounidenses saben es que don Juan de Oñate había celebrado ya otra gran comida de Acción de Gracias el 30 de Abril de 1.598 en el área de El Paso, Texas”

– Su libro rememora las vicisitudes de aquellos primeros pobladores del siglo XVI que celebraron el Primer Día de Acción de Gracias en el Suroeste de los actuales EEUU de América ¿Cómo fue y dónde el primer día de Acción de Gracias?

En 1.621, los Peregrinos Puritanos que habían llegado a Massachusetts el año anterior, celebraron, con los frutos de la nueva tierra que habían pisado, una comida de Acción de Gracias. De ahí arranca la costumbre en Estados Unidos de Norteamérica de celebrar cada noviembre el Día de Acción de Gracias. Lo que muy pocos estadounidenses saben es que don Juan de Oñate había celebrado ya otra gran comida de Acción de Gracias el 30 de Abril de 1.598 en el área de El Paso, Texas. Dice así el documento histórico: “El día 30 de Abril de 1.598 y a corta distancia de El Paso, nos reunimos todos los sobrevivientes alrededor de una gran hoguera, donde se asaba pescado, carne y fruta para rememorar lo sufrido y para agradecer al Señor el feliz resultado de tanta agonía. Todos nos sentíamos muy felices”.

La toma de posesión de Nuevo México sería el 30 de abril de 1598 pero quedaría consagrado esa Acción de Gracias en el suroeste una vez construido el primer templo y coincidiendo con el día 8 de septiembre Festividad de la Natividad de Virgen María tal como declara el adelantado en su carta al virrey del año 1599 documento que recojo en el libro.

Pero esa Acción de Gracias no fue la primera, recordemos que en 1565 Pedro Menéndez de Avilés llevó a cabo el mismo procedimiento de Acción de Gracias, el mismo día de septiembre de ese año, y es muy significativa la elección, en la Florida una vez establecido San Agustín tras expulsar a los usurpadores hugonotes.

Estas dos Acciones de Gracias fueron las primeras en asentamiento definitivos pero las hubo anteriores en los intentos frustrados de asentamiento de Lucas Vázquez de Ayllón con 600 colonos en la costa Atlántica en las costas de Virginia en 1526, Hernando de Soto con 700 hombres (1539-1541) quien además celebró la primera Navidad en los futuros EEUU en Anhaica, lo que hoy se conoce como Tallahassee, Tristán de Luna y Arellano, que había sido teniente de Coronado, en Santa María de Filipina (Pensacola) con 500 soldados y 1.000 colonos donde permaneció entre 1559-1561, y desde donde debería buscar un itinerario hasta Santa Elena en el Atlántico, quien aventajó en seis años a Pedro Menéndez, en 48 años al asentamiento inglés de Jamestown de Virginia, y en 61 al de Plymouth Rock en Massachusetts.

Conmemoración de la Expedición española al Río Grande
Conmemoración de la Expedición española al Río Grande

“En España nuestros héroes son absolutamente ignorados a causa de un sistema educativo trasnochado y abandonado en muchos casos en manos de incautos separatistas”

– Qué significaba en la época esa búsqueda del “Mar del Sur”.

Desde tiempo de Cortés se anhelaba la posibilidad de encontrar un paso interoceánico por el norte gemelo del magallánico del sur para dar acceso rápido a la corriente comercial del Pacífico hacia Europa una vez conocido el tornaviaje de boca de Urdaneta. Oñate lo intentó en su movimiento desde el centro continental hacia el mar de Cortés e igualmente hacia el interior de las Grandes Llanuras en los que se conoció como la expedición de las Vacas de Cíbola protagonizada por su sobrino Vicente de Zaldívar cumpliendo la idea en su intento de ver la posibilidad de defender la Florida desde el Suroeste consiguiendo un itinerario terrestre algo que Pedro Menéndez había intentado desde Santa Elena en 1566 mediante su capitán Juan Pardo al atravesar los Apalaches debiendo de abandonar dada la carencia de medios de apoyo.

Pocos españoles conocemos la historia del lejano Oeste español, de los españoles y sin embargo nos sorprendemos cuando vemos en las noticias los diversos homenajes que los norteamericanos dedican a nuestros héroes.

– Es muy fácil criticar y puestos a ello se critica mucho a los EEUU de América pero ellos precisamente cuidan y respetan con gran esmero el legado español en muchísimas ocasiones y lo vemos tanto en el capitolio donde se recuerda hasta a Alfonso X el Sabio, como en los estudios dedicados a personajes como Hernando de Soto, Pedro Menéndez, Juan de Oñate, Juan de Anza, Gaspar de Portolá y tantísimos otros, hombres recordados y celebrados y que en España son absolutamente ignorados a causa de un sistema educativo trasnochado y abandonado en muchos casos en manos de incautos separatistas olvidando el aspecto estratégico de la Educación tan importante y necesario para cualquier estado y que sin él se aboca a la irremisible destrucción tal como estamos viendo en España.

portada del libro
Juan de Oñate, Adelantado Gobernador y Capitán General: El Lejano Oeste Español: Norteamericaos que no entraron por la isla de Ellis

“En las peores circunstancias siempre surgen buenas ideas y se llevan a cabo acciones de éxito algo muy necesario hoy día donde nos enfrentamos a tantas carencias muchas de carácter moral y espiritual”

– ¿Qué cree usted que debemos aprender en la actualidad de esa documentación que expone en su libro sobre las exploraciones realizadas en ese lejano oeste español?

En primer lugar y por encima de todo la visión de futuro y perspectiva de conjunto de esos visionarios, adelantados, exploradores y primeros pobladores.

En segundo lugar la voluntad de vencer a pesar de las dificultades pues no lo tuvieron nada fácil, debiendo luchar con enemigos tan actuales como la envidia o la zancadilla de los que debía dar las facilidades, y en todo caso aprendiendo que en las peores circunstancias siempre surgen buenas ideas y se llevan a cabo acciones de éxito algo muy necesario hoy día donde nos enfrentamos a tantas carencias muchas de carácter moral y espiritual.

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

Un comentario sobre “José Crespo publica su cuarto libro dedicado a Juan de Oñate: El Lejano Oeste español. Una entrevista de Manuel Artero

  • el 17 marzo 2019 a las 16:49
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    Impresionante lección de historia….

    Respuesta

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