
«Se acabó la pantomima. La farsa está a punto de cumplirse. Sánchez e Iglesias se van a repartir España»
Se acabó la pantomima. La farsa está a punto de cumplirse. Sánchez e Iglesias se van a repartir España. El egoísmo superlativo del líder socialista es muy superior a la certeza de que esta coalición de gobierno va a ser nefasta para los españoles. Se avecinan tiempos convulsos. Para muestra inequívoca bastan los últimos episodios de las «titiriteras» subvencionadas, los periodistas vendidos y los falsarios líderes de opinión que se creen que, con revestir su infamia con un tamiz pseudocultural, y el comodín de la palabra «progresía», todo vale. Y no es así, aunque estén avalados por la cúpula progresista -populista.
Todo lo que está ocurriendo no es casualidad, al contrario, es una táctica muy estudiada para subvertir los valores tradicionales de la población y sobre todo con los niños. Ahí es donde presionan con más interés. Los niños son los más débiles y maleables. Por eso es más nauseabundo este sistema de engatusarlos y comerles la cabeza para hacer de ellos meros juguetes. En definitiva, buscan que como ellos, también odien a España.
