Las grabaciones del Delcygate corroboran que el ministro acudió de paisano para recibir a la vicetirana

Llegan al juzgado las grabaciones del Delcygate
Llegan al juzgado las grabaciones del Delcygate

 

«Llegan al juzgado las grabaciones del Delcygate. Las imágenes corroboran que el ministro acudió de paisano al aeropuerto a recibir a la vicetirana venezolana»

¡Pepe Luí, El Macarrilla; qué presencia:

torerillo; torerete; torero de alto copete

con coquilla que simula un paquete

que, me temo, brilló siempre por su ausencia!

Macarra de bajo vuelo y de corto recorrido.

Monosabio con ínfulas de rejoneador.

Politicucho tan cerril como engreído,

que vistiendo dárselas quiere de señor

por no caber en él un ápice de señorío!

Ante gentecilla de tan baja estofa como tú,

tan grosera, tan hipócrita, tan hija de Belcebú,

te entran ganas de volver a ser niñito

para de vergüenza ajena y puro asquito

no caer redondo de un jodido patatús!

 

guirong fu

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada. Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz, pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada. Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar; y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar. No hay en mí afán de ocultamiento, pero va con mi talante el anonimato. De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato, no habrían de reconocerme ustedes un pimiento. Den todos por bien seguro, sin embargo, que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD y EL HONOR de quienes me honran con su amistad, no habré de ocultar de mí ni un solo dato. ¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve: El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología. Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve, los años me han llevado a querer tomarle la medida: Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates. Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía. Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates' y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

Deja un comentario