Del imposible ahorro para la jubilación y un mundo feliz. Por Rodolfo Arévalo

Del imposible ahorro para la jubilación y un mundo feliz
Del imposible ahorro para la jubilación y un mundo feliz

«Tengo un sueldo por mi jubilación que aunque no es para tirar cohetes de alegría, tampoco es malo, se diría que está por encima de la media»

Acabo de enterarme de que el gobierno va a cobrar impuestos al ahorro en planes de pensiones, como futuro complemento de estas. Debo de ser muy, muy tonto, porque no lo entiendo, no entiendo eso como se come. Afortunadamente, yo mismo tengo un sueldo por mi jubilación que aunque no es para tirar cohetes de alegría, tampoco es malo, se diría que está por encima de la media, y no puedo mes a mes ahorrar ni un puñetero duro. Somos cuatro de familia, cuatro ya adultos, dos de nosotros en la universidad o haciendo estudios de algún tipo. Entre gas, luz, teléfono, agua, hipoteca, gasolina, bonos de transporte para los estudiantes, seguros de casa, alarma, universidad, estudios complementarios, se va prácticamente todo el sueldo, tanto es así que a veces hay que tirar de crédito para comida a fin de mes, ¡Chúpate esa Marquesa!

Mi mujer es abogado, pero entre que el turno paga tarde y mal y los privados se escaquean de pagar, cobra de pascuas a ramos y no mucho. El sueldo que, en mi caso, está por encima digamos de la media, no muy por encima, pero por encima, es cortito. Ahora que le cuenten esto a un joven casado que gane mil euros al mes y verán como se carcajea de puro histerismo, como queriendo decir:»¿Pero que dices ”Tronco?» ¿No hago ya malabarismos, si no milagros, para pagar todos los gastos corrientes que tengo? ¿Qué más me pides?

«El problema no está en que se pueda pagar la pensión, que no se podrá en un momento dado»

Y es que el problema no está en que se pueda pagar la pensión, que no se podrá en un momento dado, si no en la escalada cada vez mayor de utilización de la robótica y la tecnología que hacen innecesario el uso de personal humano. El problema debería ser atacado desde el impuesto a la tecnificación y a la robótica, porque aumenta la capacidad de producción sin ninguna contrapartida. Y aunque ésta no es la única solución, debería de tenerse en cuenta.

Si a día de hoy hay un quince por ciento de paro o un diez o un lo que sea, no es porque las empresas no produzcan riqueza suficiente para crearlo, es que no necesitan crearlo, puesto que las plantillas pueden reducirse a niveles irrisorios y sin gastar un duro en impuestos que paguen ellas y los trabajadores. Cada día que pasa se irá agravando la situación y parece que a nuestros políticos la situación les entra por un oído y les sale por el otro, como tantos otros problemas que no sean como mantengo mi cargo. Digo políticos, si de todos y cada uno de los partidos que dicen ”ande yo caliente y muérase la gente”, versión del refrán antiguo.

«Los humanos en general estarán condenados a vivir en la miseria. Y más a la hora de la jubilación»

Está claro que las sociedades basadas en el comunismo no funcionan, pero las que se vayan a basar, en el futuro, en la tecnología robótica tampoco funcionaran para el común de la gente, porque no hay trabajo para todos. Y tampoco funcionaran para mantener jubilados y parados. Este problema tiene formas de arreglo, reducir drásticamente la población en los países del tercer mundo en los que se produce por cuatro duros, y recuperar ese trabajo que no está tecnificado o renunciar al desarrollo robótico y tecnológico. Si no, los humanos en general estarán condenados a vivir en la miseria. Y más a la hora de la jubilación.

Ni yo, ni nadie como yo, está en la obligación de hallar soluciones, libres y democráticas al problema, puesto que no vivimos de la política para tener que rompernos la cabeza. Esto compete al gobernante y legisladores que cobran para ello y que en la actualidad parece que están en un perenne pim, pam, pum, fuego. Y tanto es así, que ver el hemicirco sin alguna disputa verbal enconada, generalmente por culpa de la izquierda es imposible. Si no tienen la categoría intelectual necesaria para asumir el problema que se olviden del cargo y se vayan a su casa.

«Imagino que entre los economistas y científicos habrá gente capacitada para tratar de enhebrar soluciones que no dañen la libertad individual y que beneficien a todos»

Imagino que entre los economistas y científicos habrá gente capacitada para tratar de enhebrar soluciones que no dañen la libertad individual y que beneficien a todos. Hay cientos de voces que llevan hablando de ello hace años, ¿por qué no se les hizo caso? ¿ Por qué se ha dejado llegar las cosas hasta aquí? ¿Es que había que pagar votos obtenidos de las Comunidades Autónomas, lujo que España no se puede permitir, por mucho que guste a jefes y jefecillos chuletas de provincias? Ni siquiera es una cuestión de alargar los años de trabajo, es cuestión de cambiar los objetivos de las personas y redirigirlos hacia actividades productivas en el campo que destruye su propio trabajo, eso por el momento y en el futuro la subvención solo por ser humano y haber nacido.

Probablemente yo lo haya explicado bastante mal, pero las soluciones que se buscan por ahora, como lo del casi imposible ahorro, solo tapan huecos de futuro próximo, pero no arreglan de verdad el problema. Yo no tengo las soluciones, pero como viviré la precariedad si no lo remedian, puedo gritar para exigir que, quién tenga que pensar, piense. De modo que ahorrar para la jubilación, de acuerdo pero díganme cómo. A día de hoy, ya este escrito me ha superado, ya cobro la jubilación, lo que no sé es si algún día tendré que darme de alta como esclavo autónomo, porque la verdad con los recortes aplicados difícilmente puedo seguir pagando incólume la hipoteca y los diversos gastos, salvo que recorte, y recortar significa acabar con empleo, el seguro del coche, la alarma de casa, sumando a esto los gastos que sigo teniendo exactamente igual pero con trescientos euros menos.

«¿Cuándo uno se jubila es que se supone que gasta menos? ¿Es que come Menos?, ¿Es que tiene que pagar menos hipoteca?»

Pregunta ¿cuándo uno se jubila es que se supone que gasta menos? ¿Es que come Menos?, ¿Es que tiene que pagar menos hipoteca? Quizás ¿debe quitar gastos como la alarma y el seguro del hogar? No sé, me lo pregunto. Aquí en España una serie de personas han votado este conglomerado PSOE PODEMOS, muy bien, son quizás muy brutos y no sabían la que se nos venía encima. Pues ahora ya lo saben subida generalizada de impuestos, entre ellos al diésel, que suele usar el famoso “Proletariado socialista” la gente compró Diésel porque era más barato y se decía contaminaba menos. MENTIRA.

También habrá impuestos a casas de apuestas, ¿no es bastante el quince por ciento que se lleva el estado? Y muchos más, vamos a estar encantados. Yo ya por el momento voy pensando en qué puedo vender, que me permita tener algo ahorrado por si las moscas. Y así todo, hala votantes guays de izquierda, ahora os lo coméis, a mi me jode porque yo no lo voté, pero me alegro infinitamente de que ahora lo sufráis, pero eso debe de ser porque soy un fascista cabrón forrado de dinero, no como vosotros proletarios ficticios de trabajos light. Y dicen que van a subir impuestos, no sé a dónde, ¿a la torre Eiffel?, panda de manirrotos. 1984 va a resultar una comedia bufa al lado de lo que nos espera. Y si no lo remediamos, el infierno de Dante.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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