
«Para parar el mal que no para y una vez dicho casi todo, reconozcamos y trabajemos por el exorcismo que España necesita para sobrevivir»
Para parar el mal que no para y una vez dicho casi todo, reconozcamos y trabajemos por el exorcismo que España necesita para sobrevivir no ya a la pobreza que se nos avecina sino a la propia muerte. Porque todo lo que digamos es poco y en realidad hasta ahora no hemos hecho nada. Asumamos por ello que tenemos todo por hacer para arrancar el corazón totalitario del Gobierno de Coalición que preside cum fraude, y despejar las tinieblas en las que ha confinado a la sociedad.
Sabemos bien los españoles que la única finalidad del felón es las propaganda por su supervivencia, caiga quien caiga y sin mirar a los muertos por su responsabilidad. Sabemos bien que va a tener que practicar mucho ante el espejo para tratar de engatusar a su electorado a pesar que una mayoría de sus votantes vive bien con el bolsillo lleno gracias a las subvenciones que pagamos todos. Y sabemos también que su vicepresidente comunista ya organiza a sus encapuchados para ocupar las calles y además de rodear el congreso rodearnos a todos con la limitación de los derechos, nuestros derechos civiles, amparado en su ideología asesina y totalitaria.
Porque el Acuarius queda ya muy lejos pero recordemos que, para el cum fraude que como el mal no para, cualquier felonía es susceptible de convertirla en publicidad, y por ello, ahora comunica desde el infierno en que ha convertido el Palacio de la Moncloa que prohíbe el paso a España de los inmigrantes ilegales provenientes de África. Es decir, que aplica y no le duelen prendas, un Muro de Trump después de todo lo dicho contra el presidente norteamericano por sus poderosas redes mediáticas.
Arrepentidos quiere Dios. Y si no lo remediamos, el Hijo Pródigo volverá, sí….pero con toda la herencia fundida. Y de nuevo con el engaño y la mentira como compañeros de su viaje fatal que nos lleva a la muerte que deja empequeñecida para siempre a la pobreza. Porque muchos pensamos que el bicho de apellido Sánchez nos lo mandó Yavhe, y no los chinitos comeperros, debemos ya organizarnos por el exorcismo político que necesita España y en el que todos debemos trabajar. Unidos contra el mal que bien sabemos, no para.
