
«Todos sabemos que el miedo es el origen de la parálisis social y tengo la impresión, dentro del ambiente de manipulación que vivimos, que así es»
Todos sabemos que el miedo es el origen de la parálisis social y tengo la impresión, dentro del ambiente de manipulación que vivimos, que así es. Veo a socios del gobierno que piden que no se felicite ni se aplauda a las Fuerzas Armadas ni a las Fuerzas de Seguridad «porque les pagan para eso» y a las que el propio Sánchez consideraba entes superfluos y prescindibles, y no digamos sus aliados separatistas que impiden la puesta en marcha en Cataluña de un hospital de campaña montado por la UME o la Guardia Civil.
No se entiende que la otra noche tras un mes de confinamiento nuestros manipuladores oficiales del régimen programaran a la misma hora en TV1 «El fin de los días» y en la Sexta «El fin del mundo» y la que otrora fue una televisión pública, para acompañar la cuarentena con más de 16.000 muertos por la pandemia estrenara la humorada «Diarios de la Cuarentena».
Recuerdo cuando se produjo en Nueva York el atentado de las Torres Gemelas, con cerca de 3000 muertos, se evitaron películas alusivas a atentados y se quitaron de las programaciones todas las películas donde apareciesen las Torres Gemelas. Esto me lleva a pensar en la absoluta carencia de liderazgo que padecemos. Tenemos los peores responsables para la peor crisis imaginable que tendremos que afrontar en todos los órdenes desde económico, político y social al moral.
Digo que no son líderes los miembros de este gobierno social-comunista porque adolecen de visión de conjunto, previsión logística ante la crisis sanitaria, infunden el miedo, no asumen responsabilidad alguna, no estimulan en valores y es más se dedican a culpar a otros, a las autonomías, al gobierno anterior, cualquiera menos ellos. Recuerdo una frase clara, sencilla y llena de contenido de Ike Eisenhower que empleó para definir un líder como aquella persona que se hace cargo y asume para resolver todo lo que está mal y da crédito a sus subordinados por todo lo que hacen bien. Ni más ni menos.

Toda la razón tienes. Pero miedo no, nunca.