Las falsedades buenistas que se contagian desde el poder son el peor virus que pueda existir. Por Rodolfo Arévalo

Las falsedades buenistas que se contagian desde el poder son el peor virus que pueda existir
Las falsedades buenistas que se contagian desde el poder son el peor virus que pueda existir

«Estos días de encierro, que quizás han hecho falta por lo díscolos que son muchas personas, que no son capaces de auto controlarse, han traído nuevas formas de vida y trabajo que deberían quedarse»

Estos días de encierro, que quizás han hecho falta por lo díscolos que son muchas personas, que no son capaces de auto controlarse, han traído nuevas formas de vida y trabajo que deberían quedarse. Sobre todo las del trabajo. Digo esto porque entre otros asuntos beneficiosos que se han producido, a pesar del virus que tarde o temprano se controlará, la capa de ozono se ha regenerado y esto es algo que llevaba mucho tiempo constituyendo un problema. El problema de densidad de tráfico bajó radicalmente y es bueno, no por imposición gubernamental, que no debería ser así, sino, por otras circunstancias. Yo creo y lo he dicho muchas veces, que la mayor parte de los trabajos actuales, más informáticos, de conocimiento e intelectuales, deberían dejar lugar a formas de trabajo distante, eso es de teletrabajo.

Ya sabemos que las empresas no son muy partidarias de que los trabajadores no acudan a la sede laboral, porque parece que creen que no van a trabajar. Esto es una absoluta falsedad, teniendo en cuenta que hay gente que no trabaja ni en su casa, ni en la empresa. Pero esta forma de trabajar, genera libertad en los asalariados porque pueden disponer de su tiempo y organizarlo como realmente necesiten para cubrir sus necesidades personales y los objetivos que se les hayan asignado. A mucha gente le resultará difícil de comprender, pero esa es la dirección lógica que tomará toda actividad de la sociedad del conocimiento.

«Muy poca gente será necesaria para los trabajos manuales, ya que cada vez más, estos pasarán al ámbito robótico»

Muy poca gente será necesaria para los trabajos manuales, ya que cada vez más, estos pasarán al ámbito robótico. Eso que yo cuento en la novela ESCLAVO SIGLO XXI, no es más que una realidad que estará cada día más presente en nuestras vidas. Cada día la mano de obra no cualificada, será menos necesaria, con lo que además se arreglará el problema de la inmigración descontrolada. Por otra parte, no podemos confiar en que la producción de bienes esté disgregada por todas partes en el mundo obteniendo el resultado de que algunas naciones posean el monopolio de alguna de ellas, precisamente porque esta dependencia nos hace esclavos indirectos de esas tecnologías e industrias que no poseemos.

Las empresas que deslocalizan la producción funcionan bien, pero cuando no producen artículos que pueden ser de primera necesidad. Y ya hemos visto, cuántos pueden serlo. Pero todo esto no es más que la superficie de lo que debería venir y es un mundo en el que las personas sean responsables de su aseo, de su salud y de la de los demás, respetando los círculos vitales de las personas.

«El deseo de hacer grandes sumas con negocios en eventos multitudinarios, debe de ser regulado seriamente»

El deseo de hacer grandes sumas con negocios en eventos multitudinarios, debe de ser regulado seriamente. Y esto no es tirar en contra de la libertad de empresa, al contrario es tratar de eliminar la lacra de intermediarios, entre cuyos dedos se quedan muchos billetes algunas veces robados por amiguetes que trabajan con dinero público. Son muy divertidos y productivos para artistas y promotores los grandes eventos de conciertos y de Djs, pero está visto que conllevan muchos peligros, como se ha demostrado en muchas ocasiones, no solo por contagio de enfermedades, si no también por avalanchas con resultado de muertes.

Todo esto que parece evidente no es bien aceptado en esta sociedad masificada en la que parece que o se reúnen cientos de personas o no hay diversión. Debemos asumir que la soledad y los grupos pequeños son un bien muy deseable, y que además esto nos hace realmente libres, porque la libertad no está en el hecho de lo que puedas hacer o ir, la libertad radica en que puedas hacer y decir lo que quieras sin que nadie te coarte. Pero para hacer esto, hay que tener claro que la disciplina es fundamental, no disciplina impuesta, si no disciplina auto impuesta, rigor, estudio e información para no dejarse manipular, por lo que digan otros. Tener las capacidades de información y cultura para poder tomar las decisiones que sean necesarias por uno mismo.

«Todas esas falsedades buenistas que se contagian desde lugares interesados son el peor virus que pueda existir»

Ya sé que esto va en contra de esta nuestra sociedad tele dirigida, por radios, diarios, televisiones y otros medios de comunicación manipulados por intereses y que muchas veces desinforman más que otra cosa. Pero es el único camino hacia el hombre y la mujer independiente y dueños de si mismos de este incipiente siglo XXI. Más introspección y estudio y menos globalización de la idiotez, todos nosotros lo agradeceremos y además estaremos a salvo de tiranías. Todas esas falsedades buenistas que se contagian desde lugares interesados son el peor virus que pueda existir. Esto si es una pandemia, pero de la estupidez

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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