¿Padre, desear la cárcel es pecado? Por Francisco Gómez Valencia

?Padre, desear la carcel es pecado?
¿Padre, desear la cárcel es pecado?

«Todos conocemos que el silencio administrativo es una cruel solución por parte de la administración para ignorar al administrado»

Parece ser que el 75% de los créditos ICO para pymes y autónomos están siendo negados o simplemente no se les da respuesta ¡Menuda novedad! Todos conocemos que el silencio administrativo es una cruel solución por parte de la administración para ignorar al administrado, haciendo caso omiso a sus peticiones por escrito.

Se les lleno la boca de millones y millones de euros para los más vulnerables cuando todos sospechábamos que una vez más nos estaban engañando. De hecho la inmensa mayoría de las medidas presentadas a bombo y platillo en las innumerables ruedas de prensa como avalista de todos y cada uno de los sufridos ignorados por la administración, cuando esta se pone “manos a la obra” no son factibles administrativamente.

¿Entonces, que hacemos, que nos espera? Pues está bien claro, “la nada” y a seguir escuchando y viendo las farsas interminables cada día a la espera de que un milagro nos resuelva los nuevos problemas que desde hace poco más de sesenta días se nos han presentado.

Bueno, pero tenemos la Justicia. Vale, debieron pensar los de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) al presentar ante la Sala de lo Contencioso Administrativo una demanda acusando al Gobierno por la “inactividad” a la hora de dotar de equipos de protección individual (EPIS) a los sanitarios para trabajar en condiciones seguras contra la pandemia del COVID-19.

«Al final La Fiscalía controlada desde el Gobierno por la anterior Ministra de Justicia, se pone de perfil como los antiguos egipcios»

Pues a estos pobres, más de lo mismo, es decir, la misma medicina que a las pymes y a los autónomos esta vez amparándose en el entramado legal disponible en nuestro país para decirles que sí, pero no, porque aunque se diga que “tal” en el artículo 15 nada menos que de la Constitución Española, resulta que la redistribución de los medios bla, bla, bla y no sé qué. En fin que al final La Fiscalía controlada desde el Gobierno por la anterior Ministra de Justicia, se pone de perfil como los antiguos egipcios y desde el Ministerio Fiscal directamente rechazan la competencia del Tribunal Supremo para investigar el Estado de Alarma decretado por el Gobierno, para curarse en salud y así después, todo lo que pueda venir detrás como lo denunciado por los sanitarios y demás, pues se liquida de un plumazo simplemente descartando y excusando al Gobierno ante cualquier responsabilidad por una posible inactividad ante lo reclamado, simplemente no solicitando el archivo total del caso, mostrándose favorable a continuar el procedimiento para llegar, vete a saber para cuándo a algún tipo de resolución.

Después de estos ejemplos de cura de humildad impartida desde las actuales instituciones “en manos del mal”, solo cabe recordar a los pobrecitos y molestos ciudadanos que se atreven a quejarse y denunciar a su magnánimo e inclusivo poder Ejecutivo, paladín de la igualdad social y la redistribución de la miseria universal, que va a ser que “no”. Y me vienen atropelladamente algunas citas de algunos ilustres sabios que por la macabra situación actual estarían de rabiosa actualidad y que si me permiten me atreveré a, mal citar sino les importa.

Decía un francés hace varios siglos (cuando en “La France”, rodaban cabezas a la mínima) y por cierto al que se le atribuye la increíble idea de dividir los poderes ¡Nada menos! Que “si queremos ser realmente grandes, hay que estar con la gente y no por encima de ella”.

Decía un indio de la India, que “hay que procurar ser tan grande para que todos quieran alcanzarte y tan alcanzable que todos quieran acompañarte”.

Y por último decía un escritor americano a mediados del siglo pasado “que la grandeza de verdad supone un 1% de talento, otro 1% de inteligencia y el 98% de humildad.

«Se imaginan que en España tuviéramos líderes que verdaderamente pusieran el foco en lo verdaderamente importante que es servir a su país para hacerlo más grande, libre y justo…»

¿Qué envidia verdad? Se imaginan que en España tuviéramos líderes que no pensaran en pequeño, que no estén constantemente hablando de crisis, competencias, cambio climático, gastos superfluos y demás sandeces y verdaderamente pusieran el foco en lo verdaderamente importante que es servir a su país para hacerlo más grande, libre y justo…

¿Porque demonios no salimos zumbando y dejamos atrás a todos estos mediocres negativos que nos manipulan y nos condicionan todos y cada uno de nuestros movimientos? Muy sencillo, porque son tantos los que viven de mantener esta farsa, que sus decisiones nos impiden realmente perseguir los objetivos más lógicos como pueden ser el dotar de liquidez a las pymes y a los autónomos o dotar de EPIS a quienes nos cuidan, es decir, a nuestros sanitarios, policías, militares etc., etc…

Ha quedado claro que nuestra capacidad de adaptación a la situación de arresto domiciliario fruto de este estado de Excepción disfrazado de alarma, con el encubrimiento de los palmeros profesionales (la prensa subvencionada) y el consentimiento de los no profesionales (la gente engañada de los balcones y los disfraces) está a la orden del día, simplemente porque hay personas que ante situaciones peligrosamente preocupantes como la pérdida de derechos y libertades, lo afronta haciendo el “idiota” bien por inconsciencia, bien por desconocimiento o simplemente porque tiene que haber de todo.

Lo preocupante es cuando alguno se da cuenta de que parece que son mayoría y para llegar hasta ellos y convencerlos hay que ofrecerles vivir sin trabajar sujetos a ERTES, paguitas vitales, empadronamientos facilones e incluso el derecho a “oKupar” con opción a “cañas & tapas” con horario restringido. Porque vamos a ver: además de colocar a Pablo Iglesias en el CNI, acercar terroristas al País Vasco, sacar a indeseables del “trullo” y de seguir cediendo al chantaje dando más atribuciones hasta ahora controladas por el Estado a los gobiernos autonómicos vascos y catalanes, junto con la deriva ideológica para favorecer a los “lobbies” feministas, ya me contaran que han hecho.

Es cierto que hay que confiar (y yo lo hago) en que a la mayoría de los españoles no nos gusta vivir como en estos últimos sesenta días, y aunque el miedo a lo desconocido nos atenace y más aún después de conocer que el 90% de la población ni tan siquiera ha tenido contacto con el virus, habrá que hacer algo para que quienes nos vacilan cual “chuloputas” paguen por lo que nos están haciendo con su negligente comportamiento.

«Me invade un gran deseo de ver a más de uno en la cárcel por algunos años y pido a Dios que los mejores abogados del mundo sean capaces de conseguirlo»

Desconozco porque, “gracias a Dios”, en el último momento decidí pasar de largo y/o perfil de la abogacía, aunque algo se quedó en el subconsciente de aquellas aburridas clases de distintos y variopintos tipos de derecho que nos impartían a los insurrectos y señalados estudiantes de la “a estrenar” nueva Facultad de Ciencias Políticas y Sociología en Somosaguas, aquel 1989, pero me invade un gran deseo de ver a más de uno en la cárcel por algunos años y pido a Dios que los mejores abogados del mundo sean capaces de conseguirlo porque de no ser así, las rutinas seguirán siendo hábitos.

Y no se a ustedes pero es que a mí la solidaridad patente y latente de la sociedad española más que conocida y necesaria, no me calma “la mala ostia” que se me pone cuando veo o escucho a alguno de estos mal nacidos hablar con circunloquios para que los mortales que no hablan la jerga del “politiKes” terminen por cambiar de canal para ver a algún mamarracho desviado, haciendo “la loca” en algún otro medio.

La desescalada, es el bulo más importante y miren que nos la han intentado colar de mil maneras. La desescalada es el “Col du Tourmalet” (ya me entenderán los amantes del ciclismo y más si es afrancesado) Pues imagínense una etapa donde en el km. 20 hubiera que subirlo para tirar para adelante otros 200 km. metido en medio de los Pirineos franceses con un líder de equipo insolidario pensando en su contrato, sin gregarios de lujo propios para ayudarle, pero con medios públicos para contratar mercenarios.

Pues así estamos, por lo tanto por lo tanto permítanme que grite… ¡ARRIBA CAYETANOS DEL MUNDO!

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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