Pero qué bueno es vivir en la prospera España versión 2.0. Por Francisco Gómez Valencia

Pero qué bueno es vivir en la prospera España versión 2.0
Pero qué bueno es vivir en la prospera España versión 2.0

 

«Hacienda seguirá haciendo lo que esta banda les ordene, es decir, crujirnos a impuestos indirectos que afectará a la vida cotidiana de todos ya sean ricos o pobres y con esos dineros no lo duden, seguirán con su plan»

Pues sí, España lleva varias décadas limosneando subvenciones Gobierno tras Gobierno y da igual el color del culpable, ya que entramos en el tinglado como un socio menor porque la incorporación se debió más a la necesidad de pedir que a la de aportar.

Es verdad sin embargo que nuestros políticos se han encargado de vendernos la moto con que si es necesario para desarrollarse y modernizar la cuestión más rápidamente, de hecho el turismo iba bien, aunque del resto mejor ni hablar por no parecer demasiado euroescéptico, que de hecho reconozco no serlo aunque a veces aflora, como la gata, la vergüenza ajena en determinadas situaciones en las que España como miembro deja bastante que desear por ser algo intolerable; para ejemplo la reunión con el Primer Ministro de Gibraltar.

Decir que lo fácil desde luego es echar tierra encima y hablar mal, pero hay que reconocer una vez más que en esta ocasión la UE se va a retratar con nuestro país a base de bien, gracias sin duda a que Italia ha salido peor parada en muchos aspectos y al ser uno de los impostados grandes de Europa, toca repartir con cierta equidad ante la llamada de auxilio de la España más en banca rota jamás contada en la Historia moderna.

Raro sería no pensar que le ha tocado al Gobierno social comunista bailar con la más fea en esta ocasión y seguramente la oposición, es decir, el Partido Popular, en el fondo está más cómodo en el banquillo que manejando el asunto y la situación que se nos viene encima, pese a verborrear de continuo con su experiencia en situaciones de rescate, como pasó en tiempos de Rajoy al salvar a la banca de sus pecados, como se lo recordaba Sánchez en su día y en su inglés profesional, no como el nivel C2 de Pablo.

Otra vez… ¡Bienaventurados los españolitos necesitados de créditos e hipotecas ruinosas, las cuales ni se molestaron en verificar, antes de firmar confiando en los gestores de tres al cuarto que habitan por las sucursales de los bancos y que por fin estos días, las han declarado fraudulentas!

Seguro que saben que el sanchismo es una ideología fatua e irrelevante y que tiene una gran carga marketiniana, y pese a todo como nos fastidia comprobarlo ¿Verdad? Decía yo a golpe de twitt que si un padre de familia borracho de profesión una vez endeudado a su familia hasta límites insospechados tuviera que pedir dinero a su cuñado, es decir, al hermano de su mujer, y este a regañadientes se lo prestara por el bienestar de su hermana y sobrinos, y este volviera a las andadas llegando de nuevo bebido a casa, seguramente nos chocaría ver cómo su familia le espera para recibirle con calurosos y hasta obscenos aplausos.

Ay amigo, pues eso precisamente es lo que nos han hecho y dos veces a falta de una por si algún paisano no lo pudo ver la primera vez. Que los Ministros le aclamaran como si hubiera logrado una gran gesta y además lo retransmita Presidencia, pues es hasta lógico ya que nunca mejor que en esta legislatura estamos comprobando lo que el marketing y la comunicación política puede llegar a calar especialmente en las mentes más planas, y convenzámonos de una cosa muy sencilla, las redes sociales fundamentalmente de lo que están llenas, es de expertos que hablan y escriben y opinan de todo, solo con leerse los titulares; que donde va a parar, es mucho más cómodo que leerse el artículo entero y si alguien te pega un zasca con eliminar las pruebas del gazapo pues a otra cosa.

No es nueva esta técnica publicitaria; es muy conocida y habitual desde siempre, y no solo en política, o ustedes no tienen a ningún compañero de trabajo que se adorna por cada cosa que hace, como si la cuenta de explotación de la empresa dependiera de su trabajo, cada vez que es capaz de hacer o terminar algo sin equivocarse el muy lerdo… Como no tienen vergüenza, pues aquí es lo mismo, sabemos que nos rescatan por inútiles, por criminales negligentes gestionando la pandemia que además ha supuesto un ejemplo entre los países de la UE, de como más y mejor se vulneran los derechos y libertades de la ciudadanía. Sin despeinarse han gestionado el estado de alarma como si estuviéramos bajo toque de queda durante tres meses por un estado de guerra inventado pero bien sacado a la luz por Sánchez en varias ocasiones, manteniendo a la población en un estado de hipnosis televisiva nunca visto desde tiempos del 23-F.

Como hemos visto además como las instituciones de control al Gobierno han brillado por su ausencia con el beneplácito de la oposición, apoyando hasta cuatro veces el estado de excepción encubierto al que nos han sometido, mientras aprobaban leyes ideológicas nauseabundas, que de momento están en vigor, y si algún día vuelven los “peperistas” a pilotar el “Ferarri de pega” no se molestaran en derogarlas, ya que la chupipandi de “bienquedas” a lo más que llegarán será a dejar sin partidas presupuestarias algunas de esas Leyes como paso en tiempos del gallego.

Han dejado la economía destrozada como no se recordaba y no sirve escudarse en lo que les pase a los demás sencillamente porque la productividad como país es absolutamente diferente en cada caso, pero, aun comparándonos con Estados cercanos y parecidos, nuestro volumen hace que la situación enquistada de origen se encuentre a estas alturas de la película en tal estado de putrefacción, que según los mejores analistas económicos ni con el rescate se sale, ya que la temporalidad de los gobiernos hacen imposible las reformas necesarias a más de cuatro años.

El que este Gobierno actual nos venda agendas con forma de pin de colorines, a diez o veinte años no es más que un deseo incontrolable que les sale de sus tripas, pero no para llevarlas a cabo sino para seguir profundizando en su verdadero objetivo que no es otro que su agenda comunista por parte de los “perroflautas”, y de su agenda a corto plazo por parte de los socialistas con tal de mantenerse en el poder un día más, aunque el estado español este en quiebra técnica económicamente, políticamente e incluso territorialmente.

Zanganearé un poco y no voy a complicarles la lectura explicando cómo se va a recibir los cuartos pero simplemente diré que lo de “a caballo regalado no se le debe mirar el diente” como nos quieren vender los sanchistas, no es así ni por el forro ya que para recibir 70.000 millones en transferencias a fondo perdido en tres años, hay que pagar 35.000 millones a la UE (letra pequeña), y aunque es cierto que se ha conseguido que los países frugales (que no frutales, como he oído por algún sitio) no tengan derecho de veto, sí que va a existir la posibilidad de que nos revisen los proyectos uno a uno para ver si cualquiera de los países receptores de las transferencias y demás créditos, pretendan utilizarlos no para revertir la crisis por la pandemia y sino para otras cuestiones menores, como buscar huesos por las cunetas.

Debatimos entonces sobre si quiere decir esto que no van a seguir haciendo el paria ideológicamente. De ninguna manera; hay que tener en cuenta que el estado por sí mismo va a seguir recaudando vía impositiva y de ahí será donde se usará para todo tipo de estupideces ideológicas, como la nueva memoria histórica y demás políticas arrogantemente insultantes por su falta de rigor a la hora de generar negocio para desarrollar el país, y sí, para acalorar más al personal planteando beneficios para sus redes clientelares de tal manera que parezca, que lo que realmente desean es establecerse de por vida en la gobernanza como dice el Presidente.

Ignorantes somos, porque nos marean con terminología progre difícilmente comprensible de tal manera que hay tal porcentaje de gente que se pierde, y que al final termina por creer que debe ser lo mejor, cuando cada vez son más personas, por poner un ejemplo sencillo, que tiene más pánico a salir de su casa por miedo a que se la ocupen que por el maldito virus, que por cierto, nos mantiene encerrados a los sanos en vez de a los enfermos, cosa curiosa aunque los epidemiólogos surferos digan que es lo mejor. Tampoco entiendo que para hacer un PCR te meten un hisopo hasta el hipocondrio, ¿Pero que buscas tan adentro muchacha? cuando dicen que con una simple gotita de baba ya se contagia y tampoco entiendo por qué, nos dicen que tosamos en el antebrazo para después chocar las mismas extremidades para saludarse; que parecen gilipollas…

Mientras personalmente lo de la mascarilla yo lo llevo fatal y aunque me he provisto de una con la bandera de España me sigue provocando la misma sensación de claustrofobia al estar de continuo hiperventilando, en todo caso ver a Sánchez y a la Calvo con las suyas con la bandera de nuestro país, para dar por el saco al personal a la vez que recibían los aplausos fervorosos de los diputados de su partido y de Podemos, francamente más asco me producen pues aunque es de todos, la utilización torticera de la misma y que nos recuerden que no es propiedad de nadie, más me duele y supongo que al resto de ustedes también, ver cómo la usan como si de una servilleta de papel desechable fuera, a condición solamente de hacer daño a quienes no entendemos como un partido como el socialista ha llegado a este extremismo tan nocivo para España.

Igual el rescate dicen muchos, que nos pondrá en nuestro lugar y espero que tengan razón aunque como digo, no todo el monte es orégano y Hacienda seguirá haciendo lo que esta banda les ordene, es decir, crujirnos a impuestos indirectos que afectará a la vida cotidiana de todos ya sean ricos o pobres y con esos dineros no lo duden, seguirán con su plan. Y lo cierto es que España ahora mismo, no tiene políticos que piensen en su país y estén dispuestos a trabajar por ella de cara a hacer de nosotros una potencia de algo, aunque sea cuestión de “chichinabo” como en lanzamiento de huesos de aceitunas donde tenemos al segundo del PP como gran adalid, mientras más de la mitad de la población activa hace que trabaja en alguna administración. Sin adelgazar no se puede avanzar y los políticos actuales no van por esta senda sino por la de siempre, es decir, seguir creciendo vía déficit y sin desarrollar de nuevo industrialmente el país, y esto es la base de todo y sin embargo como el gran país de camareros que somos, solo nos preocupa que abran las terrazas y los bares como si no hubiera un mañana.

Si no se trata de nacionalizar sino de crear, no me parece que sea tan complicado sumar con el sector privado al amparo del aval de Estado para crecer en este sentido pero no hay interés. Y no hay interés porque como decía antes eso implica proyectos a más de cuatro años, lo cual teniendo en cuenta el pelaje de la clase política actual estar cuatro añitos viviendo del cuento ya es increíble para muchos de ellos.

Ilusiona ver como decían por las redes, que cómo es posible que para algunos trabajos sean necesarios años y años de estudio y experiencia y sin embargo para llegar a ser diputado con un bachillerato y unos años de “mamporrerismo” en algún partido ya sirva para trincar un cargo y si la cosa va bien ya te mantienes quizás hasta de por vida.

Obedientes, todos se ponen el sueldo que quieren, se marcan el variable que les da la gana, el horario que más les interesa, defienden cosas que no nos interesan y aun así, nos dan lecciones de cómo vivir y a que dedicarnos con una frescura que da gusto.

Nada me extraña por todo esto que figurantes como Simancas (el del milloncejo en la Púnica) o Adriana Lastra (la del acuerdo con BilduETA, para derogar la reforma laboral) aplaudan con tal vigor, y que tal acto provoque una gran arcada nacional cada quince días, aunque teniendo en cuenta su situación, a lo que aspiraban en la vida y lo que se llevan calentito al mes, cualquier día aparezcan recitando a Pedro y Pablo, poesías simples de rima fácil con una lira, como dice una buena amiga mía…

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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