Disquisiciones de un testigo en la España del momento. Por Vicky Bautista Vidal

Disquisiciones de un testigo en la España del momento. Ilustración de Tano y Picha
Disquisiciones de un testigo en la España del momento. Ilustración de Tano y Picha

«Los más íntimos saben y los demás intuyen que, últimamente, me hago metafóricamente las fotografías de espaldas»

Los más íntimos saben y los demás intuyen que, últimamente, me hago metafóricamente las fotografías de espaldas en vez de mirar a la cámara. Estoy a punto de caer en el “intimismo” literario y entiendo que, en mí, la cosa anda muy mal porque reconozco que nunca he tolerado bien las disquisiciones de un escritor intimista y no he tenido mucha paciencia con los círculos concéntricos de alguien alrededor de su “yo mismo en mi mismidad” durante toda una novela.
 
Doscientas o más páginas inmersas en el intimo discurso sobre el ruido de los cubitos de hielo al caer en el vaso de wiski, los detalles de borracheras lamentables y las dobleces en la piel de las axilas de la amante contadas nervio a nervio, poro a poro; rebozado el bodrio con sufrimientos existenciales figurados para que quede super personal, me produjeron siempre rechazo y un aburrimiento extremo.
Pero últimamente estoy preocupada, y lo digo así, mirando de frente, que he descubierto mi ombligo y siento cada vez más la tentación de empezar a dar vueltas alrededor del mismo. Lucho por no mostrar patológicamente mis entrañas psicoanalizadas, probablemente sin interés, a quien tuviera la paciencia de aguantarme.

 

«Siento que aún hay esperanza porque soy capaz de sonreír y mantener silencio cuando alguien me pregunta como estoy»

Siento que aún hay esperanza porque soy capaz de sonreír y mantener silencio cuando alguien me pregunta como estoy, sin descargar sobre el inocente un cubo lleno de “mis cosas” hasta asfixiarlo en “mismidades”.
Que de todo ello le eche la culpa a Zapatero como iniciador de un estado de ánimo parece rebuscado y riza un rizo en la composición. Pero es que, yo soy un reflejo de mi mundo. Y mi mundo decae desde que un memo, un Míster Bin robotizado, un muñeco del “Desorden mundial”, profeta de la crispación como herramienta, se plantó en la cúspide de la pirámide política española y tanto el cómo sus herederos, aún peores, consiguieron llevar a un pueblo al enfrentamiento ideológico, que siempre ha existido en España, pero con una tolerancia ejemplar entre las gentes y una naturalidad asesinada ahora: señas que fueron de la naturaleza del español.
Ya los principios fueron malos, pues llegó la infamia y se irguió en la cúspide sobre una pirámide de muertos, deporte que gusta a estas marionetas del error mundial; que, enterrar y desenterrar cadáveres parece uno de los óbolos a la oscuridad que abonan en las narices de todos.

 «De momento, ya se respira la violencia y el fanatismo en todos los sectores de la sociedad, empujada por la desesperación de los eventos nefastos continuos»

Contra los pronósticos de los ilusos, que fuimos muchos, profetizaron el desorden y lo consiguieron. De momento, ya se respira la violencia y el fanatismo en todos los sectores de la sociedad, empujada por la desesperación de los eventos nefastos continuos; la ruina sin sorpresa, anunciada por los voceros que se desgañitaron en todos los desiertos sin ser escuchados avisando del desastre que niegan empecinadamente millones de ciegos, capaces de tragarse el hambre, la pobreza, el abuso, porque, si no, alguien les llamará “facha” y eso duele.
Las semillas fructificaron en este campo que es España, y se añadieron a la planta principal: malas hierbas separatistas, comunistas, bananeras… Más invasiones étnicas con un precio a pagar en el futuro incierto…

 

«El nudo de víboras crece y va pareciendo imposible la supervivencia de la planta sin arrancarla de raíz y empezar de nuevo»

Ahora, la solución es complicada. El nudo de víboras crece y va pareciendo imposible la supervivencia de la planta sin arrancarla de raíz y empezar de nuevo. El desasosiego llega de verdad al observar como la generalidad se adapta. La gente descarga su violencia adquirida en grupos y foros de la red. Incluso en los más banales, como son los de chismes, se cuelan las injurias, los insultos y una violencia desmedida que deja atónito al observador.
El agente selectivo que es Facebook se encarga de manipular la audiencia de las páginas que no interesan, que son miles, y de mantenerlas en modo minimizado para que parezca que alguien las lee. Los corsarios políticos de este nuevo mar que es la nube, remunerados, o los bots informáticos de máquinas misteriosas, se encargan de agrandar el abismo creando más crispación; y la violencia va tomando cuerpo y la chusma aumenta el desastre general.
No son de extrañar, entonces, las tremendas crisis personales de algunos testigos. A todos nos está alcanzando este tsunami: los más indiferentes son los más afortunados pues, si no sientes ni padeces la supervivencia es más fácil.
Ante tanto derroche de absurdo y violencia no es difícil predecir riesgos que ponen los pelos de punta al prudente. Imposible que la sensibilidad no sea afectada por el desconcierto, y a algunos, nos dé por volvernos “intimistas” y tragedias semejantes.

«Es precisa una lucha suplementaria para sobrevivir al presente, y el combate, trágicamente, comienza en el propio campo con uno mismo»

Soy de las que no se van hasta que las echan, lo cual es una actitud a veces incomprensible, pero, la tentación de abrazar el anacoretismo vital y virtual es tremenda. Es precisa una lucha suplementaria para sobrevivir al presente, y el combate, trágicamente, comienza en el propio campo con uno mismo.
La sensibilidad, en estos tiempos es perjudicial para la salud. Es la peor arma para enfrentar el presente. Si usted es sensible al ambiente, haga como yo, hágase la fotografía de espaldas que: –“Mejor yendo que viniendo”–, como dice mi ombligo cuando paseo a su alrededor.
Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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