Vivimos con las mentiras del TBO, versión oficial, en multicolor y sonido estéreo. Por Rodolfo Arévalo

Vivimos con las mentiras del TBO, versión oficial, en multicolor y sonido estéreo. Ilustración de Tano y
Vivimos con las mentiras del TBO, versión oficial, en multicolor y sonido estéreo. Ilustración de Tano y Masi.

«Miro alrededor y veo, como digo en una canción inédita (Versión Oficial), las mentiras de un TBO, una versión oficial… en multicolor y sonido estéreo»

Me levanto por la mañana. Miro alrededor y veo que hay un mundo, para mi, extraño. Decía mi padre hace tan solo diez años “este mundo ya no es el mío”. La verdad no me extraña nada, ahora lo comprendo. El de ahora tan solo diez años después ya no es el mío y eso que mi progenitor me llevaba treinta años.

Los que hemos tenido consciencia de lo anterior al milenio, sabemos muy bien que lo que vemos ahora mismo solo es o debe de ser una caricatura de lo que fue la realidad física, territorial, política, geoestratégica y de cualquier otro tipo que consideremos. Hoy, todo es virtual, según Campoamor: “nada es verdad, ni es mentira, todo es según el color del cristal, (sustituir por de la tele) con que se mira”. Ya te digo, miro alrededor y veo, como digo en una canción inédita (Versión Oficial) y que a falta de grupo musical ya no se editará, las mentiras de un TBO, una versión oficial… en multicolor y sonido estéreo.

Esa versión oficial, ni siquiera pertenece a un gobierno o partido político, estos solo la aprovechan para tirar hacia dónde ellos desean. La verdadera realidad no está presente en ninguna parte, por lo menos en alguna en la que podamos verla y saber quién la dice, si Agamenón o su porquero. Puercos sí, eso sí hay muchos, que agazapados en sus escondrijos de tío Gilito, cuentan sus alegrías en millones detraídos de los recursos trabajados por los ahora sí, con pandemia vírica, trabajadores en precario o nuevos muertos de angustia por el futuro y hambre.

Antes era un poco igual para muchos, pero seguían el verde, los brotes verdes, que le prometían los Zapateros de turno. ¿Dónde están los bancos que tanto nos quieren ofreciéndonos créditos para sobrevivir, que tardaremos años en pagar con intereses? Al parecer están sí, por los intereses o si no puedes pagar por los embargos. Ya se encargan de prestar a quién tiene un respaldo para devolver, si no, nones. ¿Cuántas personas más han de quedarse en la calle o sin negocio o en las colas del hambre, por la política, mejor dicho por la impolítica de unos prepotentes mangantes devenidos en políticos, gracias al pueblo agilipollado y des informado?

No sé si ya alguien se acuerda de Lehman Brothers, que a costa de revender créditos a otros bancos causó una caída espectacular del valor del dinero y de la economía. Porque no existían los fondos, todo era falso, solo números en pantallas de ordenador. Ahora es igual, en mi cajero automático, en mi ordenador, en mi tarjeta de crédito dicen que tengo X, pero es mentira, solo son números impresos en la virtualidad. Solo los puedo convertir en otra falacia papel moneda sin valor, salvo el crédito que tengan o en tarjeta de crédito, también según el reconocimiento de una deuda.

En la actualidad, puedo oír a mucha gente que dice “me he pasado la vida trabajando solo para tener un sueldo con el que sobrevivir”. Sí, eso es lo que hemos hecho muchos de los que no hemos robado a los demás, dejándonos los huesos que nos han roído otros que sin pegar un palo al agua, compraban nuestras deudas con ¿Créditos ventajosos?… para ellos. Pero ni siquiera eso, solo tenemos números en una pantalla, si hay un apagón, ya no tenemos nada que no esté debajo del colchón. ¡Cuánta razón tenían los abuelos! Mi padre decía aquello de que este ya no es mi mundo, ¡pobre!, y no era precisamente tonto, era diplomático y bandeaba el mundo a través de otros diplomáticos que también arrimaban el ascua a su sardina. Lo que no sabía es que este mundo, es ahora más que nunca de los más cerdos fascistas, comunistas, teócratas pero y sobre todo de los chuletas que no se casan ni con sus esposas, por no tener que soltarles un duro en caso de divorcio.

Sí, una sociedad ideal de Ositos de caramelo, que no cito, por no ponerlos en solfa, no lo merecen. Un mundo de ideas para manipular, repicadas en medios de información, dignos hijos de la empresa al menos del nombre “La voz de su amo”. Ese amo que siempre es el mismo, y tiene dos cabezas la de la libertad, dentro de unos límites o el de la opresión, también dentro de unos límites mejor ajustados. Los dos mortifican, pero en uno de ellos al menos te da libertad en el ámbito reducido de las cosas de andar por casa y por el país, en el otro te encarcelan por un “quítame allá esas pajas” o tan solo por expresar ideas diferentes. Si lo haces eres un enemigo del Estado de ese estado buenísimo que vela por todos los bobos que se dejan.

Toda la revolución social que hubo en el mundo entre los años sesenta y ocho y mil novecientos noventa y pico, que incluso derribó el muro de Berlín, solo ha servido a la larga para levantar otro mundo de facinerosos fanáticos de todo tipo, desde religiosos, adinerados, dejando de lado a quienes deberían importar realmente, los seres humanos. Éstos convertidos en verdaderos robots, manejados por consignas igualitarias de deseos, aspiraciones y pensamientos blandiblup, bailan, cantan, se mueve y hasta despotrican a las órdenes de unos pocos, que ocultos tras sus medios de propaganda, ríen viendo como pueden manejar los hilos de las pobres marionetas crédulas, movidas a golpe de medias verdades, en telediarios y radios y prensa afines.

Yo no soy periodista, pero aún no he visto, salvo excepciones, a profesionales de la escritura periodística poner a caldo a estos medios. Claro porque la mayor parte quiere ganar premios literarios, y posicionarse en el bando que debería ganar, el de la libertad de las ideas, es peligroso para poder vivir de premios, entrevistas y derechos de autor. Mira que me lo dijo mi padre y pensé que se equivocaba, pero sí este mundo ya va dejando de ser el mío, también, ¡y me lo quería perder!, debo ser un gilipollas a mucha honra. Me levanto por la mañana. Miro alrededor y veo las mentiras del TBO, versión oficial. Y en las teles, solo el monográfico, Coronavirus Habemus, que venga Bergoglio y lo bendiga.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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