
«Yo acuso demostró, sobre todo, que la pluma, las letras, pueden ser un gran enemigo frente al desvarío, sobre todo en tiempos de tribulación»
Este es el relato de un hecho real. Violenta, pero de gran poder literario, Emile Zola convierte en un clásico la denuncia sobre la injusticia recaída en la persona del capitán Dreyfus, del ejército francés por parte del Estado, el poder judicial, la Iglesia, los medios de comunicación y la propia opinión pública.
La condena por traición a Dreyfus, que Zola ve en buena parte fruto del perjuicio racial al ser judío el militar, subleva e indigna a quién años después fue considerado uno de los intelectuales más comprometidos y cuyo renombre internacional quedó para siempre. Emile Zola fue condenado a un año de prisión, hecho que suscitó reacciones desgarradas, pero su obra Yo acuso demostró, sobre todo, que la pluma, las letras, pueden ser un gran enemigo frente al desvarío, sobre todo en tiempos de tribulación.

