Añoranza y premonición en mi último viaje en coche. Por Wolf 424

Añoranza y premonición en mi último viaje en coche. Lienzó de Alfredo ALbajara
Añoranza y premonición en mi último viaje en coche. Lienzo de Alfredo ALbajara

“Al cabo de un rato en mi último viaje en coche me desvié de la carretera y perdí de vista al que se enfilaba a un futuro que yo ya conocía…por ser mi pasado”

Querido Manolo:

He tenido la suerte de viajar unos días por el norte de España. En concreto visité las provincias de León y Santander. Otro día te contare cual fue mi experiencia y cuales fueron algunas de mis sorpresas por allí.

Hoy te quiero contar una extraña vivencia que tuve al recorrer en coche aquellas carreteras secundarias; siempre intento evitar las autopistas, porque nunca viajo con prisas.

No recuerdo bien qué hora sería, pero en un momento dado vi delante de mí, un coche, que casualmente era mí coche de hace 20 años. Imagina el asombro. Allí estaba, recorriendo la misma carretera que yo y además recorriendo la misma carretera que atravesé hace esos 20 años con ese mismo coche.

Me pareció adivinar que en su interior iban una pareja con su hijo pequeño, por la sillita que asomaba. Y me traslade mentalmente a mi propio viaje con la que entonces era mi familia para visitar también el norte. Cuando tu mundo cabe en una maleta es fácil vivir sin grandes agobios. Pero cuando tu mundo ya es compartido, las maletas ya no las haces tú. Y en aquel momento ese era mi caso. Tenia una familia y una responsabilidad, que al final con el tiempo me quitaron, para acabar por volver a mi maleta, pero ya sin un mundo que guardar.

Por un momento pensé en adelantarlo, hacerle parar y explicarle a mi otro Yo, 20 años más joven, que es lo que tendría que hacer para no perder lo que en ese momento tenía y disfrutaba. O para prevenirle de la persona que le acompañaba y destrozó su vida con el tiempo. Pero algo me hizo frenar.

Si le hubiera avisado, hoy no tendría la vida que tengo, no tendría mi nueva familia y eso hoy no lo cambio.

Al cabo de un rato me desvié de la carretera y perdí de vista aquel coche que se enfilaba a un futuro que yo ya conocía…por ser mi pasado.

Extraña experiencia, digna de un programa de Iker. Quizá no era mi coche ni tampoco era yo…o quizá sí..

Aprendí a vivir sin maleta y a no dejar mi mundo en otras manos y esa es la conclusión que saqué por un instante. Cuando el pasado se nos aparece de golpe, lo mejor es dejar que pase de largo, porque revivir lo ya vivido, casi nunca es la mejor opción.

Otro día te contaré lo de Garabandal, aquel pueblo que en el año 1961 se les apareció la Virgen a cuatro niñas, y en ese tiempo se quedó, y así lo pude constatar. Lo visité justo después de esta experiencia que te he contado.

Cuando te dejan sin mundo y sin maletas, lo mejor es crear un nuevo mundo y comprar maletas nuevas… porque siempre habrá carreteras secundarias por recorrer…

Un abrazo, compañero.

Wolf 424

Wolf 424 es la estrella desde donde vinieron los Ummitas. Cuenta la historia que desde 1950 están entre nosotros. Desde la atalaya de mis vivencias intento contar lo que ocurre y como yo lo entiendo. Cuanto más caminas ,más cosas tienes que contar. Cuando te paras es cuando puedes recapacitar y elegir lo que te interesa. ¿La verdad? Siempre la entendí como las cosas que vive cada uno, incluso la que tu mente inventa, y gracias a Dios, nunca coincide con la del prójimo. No pido que estés de acuerdo con lo que escribo, solo es mi punto de vista, pero me gusta escribirlo. Si te apetece leerlo te lo agradezco. Mucha gente se creyó lo del tema de los Ummitas y aunque se demostró lo contrario, siempre creí que fue una historia inquietante. Crear inquietud para que la gente piense y se haga preguntas me parece maravilloso.

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