Pequeñas virtudes para tiempos complejos.. Por Antonio Ramírez

Pequeñas virtudes para tiempos complejos
Pequeñas virtudes para tiempos complejos

“Las relaciones humanas, los viajes, la amistad o el silencio, desde su toque singular y su vocación irrenunciable de escribir, forman parte de los elementos de Las pequeñas virtudes”

Una de las voces más importantes de la literatura italiana y europea del siglo XX, nos brindó esta genial obra de corta extensión e intensa y amena lectura. Testigo aventajada de la Europa mas convulsa del pasado siglo, Natalia Ginzburg escritora y autora de obras teatrales, analiza las pequeñas, pero imprescindibles cosas, que alimentan el vivir.

Las pequeñas virtudes, que es el titulo de uno de los capítulos de esta obra y que la da nombre al conjunto, hace un recorrido autobiográfico de algunas de sus vivencias y que transcurren entre el horror de la guerra y su mordedura atroz de miedo y la belleza turbadora que ella acopla magistralmente en el relato.

Las relaciones humanas, los viajes, la amistad o el silencio, desde su toque singular y su vocación irrenunciable de escribir, forman parte de los elementos de un libro que viene a ser intemporal, por sus esencias, aunque parte de su desarrollo está marcado en la historia.

Antonio Ramirez Velez

Indígena melillense con varias decenas de años a mis espaldas. Periodista de profesión y dedicación institucional desde hace muchos años en lla Ciudad Autónoma de Melilla, anterior Ayuntamiento, con una paso también en la Administración del Estado, Delegación del Gobierno. Responsable en diversas legislaturas de gabinetes de prensa y relaciones institucionales, comencé a entender, hace tiempo ya, que el poder es un mar de ambiciones y conjuras permanentes y por ello la verdad, cuando sobrevive, vale su precio en oro. Mi paso por medios de comunicación, tanto públicos, como privados, me enseñó de la gran asignatura pendiente que tienen, aún, generaciones de periodistas sobre la consideración de su profesión y la dignificación de la misma.

Lector aplicado, que intento ser, concibo a los libros como uno de los últimos reductos de la libertad de pensamiento, generadores de opinión y salvaguarda, por ello, de la voluntad. Lo único que no nos puede ser arrebatado (Víktor Frankl).

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