Ministra Darias sonríe si quieres, pero no mientas más. Por Rodolfo Arévalo

 

 ministra Darias
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«Sonríe si quieres Darias, sí, pero no mientas, ya con las cantidad de mentirosos de este gobierno tenemos bastante para unos cuantos años»

La ministra Darias sonríe cual cosa loca, la sonrisa muestra su dentadura. Darias sonríe como una posesa. Que darías tu, por sonreír como Darias. El sueldo de ministro está bien teniendo en cuenta la media de sueldos en España, ¿será por eso por lo que sonríe Darias?

Casi a diario las colas del hambre se forman ante asociaciones de caridad, buscan algo para comer, para llevar a sus familias un trozo de cualquier cosa para que coman. Esas personas ¿Qué darían por poder sonreír? Darias, no pueden, no sonríen Darias, no tienen motivo para ello, con o sin coronavirus, vacunados o sin vacunar, no les quedan ganas. Alguno ya no recuerda qué era eso de ser feliz y sonreír Darias. Tu jefe Pedro, con su política anti virus y su gestión económica, se ha cargado sus sonrisas. Peor, hace tiempo que no ven sonreír a sus familias. Se lo tendrás que explicar, o mejor, dile a Sánchez que haga como que se marcha, a ver si esbozan una leve sonrisa como la tuya, aunque sea forzada. Eso de hacer cola lo hacen a diario, aunque llueva, truene o relampaguee, lo hacen por tratar de ver sonreír a sus hijos aunque sea porque les llevan algo de pan. ¿Pero tu Darias, que les darías, si no fuera por Cáritas, o Pan y peces y otras muchas asociaciones de beneficencia? Ya sé, ya, les darías, Darias, sonrisas que no sirven para comer, ni para volver a levantar negocios, que no sirven para rehacer vidas que más o menos iban tirando y ya no van.

Pero tampoco te debe de preocupar mucho ya sabes que el gran Pedro proveerá, cuál Dios compasivo, echará el maná convertido en cuatrocientos euros al mes. Y que no rechisten, que vendrá la derecha fascista, esa que les va a dar…. ¡Trabajo Pedro!, pan y trabajo, con la derecha no se escapará el tiro hacia los de abajo. Pero estos señores de la derecha tratarán de no regalar dinero no, tratarán de que lo ganen en puestos de trabajo dignos o con sus nuevos negocios.

Han abandonado ustedes, ministra Darias, a las personas con sentido común y buen fondo, y con ganas de trabajar, a las que son capaces de dar trabajo a otros, repartiendo lo poco o mucho que pueden ganar con un negocio cualquiera. Esos que saben qué es trabajar, que lo desean y por ahora no pueden. Son vidas de personas Darias, seres humanos, que también tienen derecho a la sonrisa. Vidas que por años quedarán colgando de la desesperación de estar desempleadas. Con mascarillas o sin ellas Darias no podrán sonreír. Con lo bonito y provechoso que es empeñar tu vida en algo aunque sea en tu propia supervivencia.

Y tu Darias sales en cámara de informativo a sonreír. Porqué crees tener una gran noticia; las mascarillas terminan, al menos en algunas partes. ¡Pueblo! Seréis libres, podréis olvidar la mascarada cruel que cayó sobre vosotros por la mala gestión de la pandemia. No sé desde luego por qué sonríes Darias, porque España, estas últimas semanas, no está para sonrisas.

Dices que el Covid ya empieza a perder la batalla y ¡hala! la variante Delta viene fuerte a desmentir tu sonrisa. Por favor, sonríe si quieres, sí, pero no mientas, ya con las cantidad de mentirosos de este gobierno tenemos bastante para unos cuantos años. Ha perdido, el gobierno digo, y se va acercando a su fin. La puntilla se la está dando un enemigo de España que por desgracia es también España el separatismo independentista. Y sí, en España se vacuna a tutiplén, vamos como si nos hubiéramos montado en un talgo low cost morado. Que bonito color cuando es intenso y piadoso, cuando lo portan los penitentes en las procesiones. Al acabar salen de debajo de los capirotes y túnicas. Ahora se quitarán también las mascarillas y tienen tremendas ganas de reír porque ya podrán ir a buscar un trabajo cualquiera sin ellas.

Que viva Pedro sobre el cuál no se edificará ya ninguna España, sonriamos pues. Darias sonríe cual cosa loca, la sonrisa muestra su dentadura. Darias sonríe como una posesa. Que darías tu, por sonreír como Darias. El sueldo de ministro está bien pues eso, sonriamos por no llorar, tiempo habrá.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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