La Sexta una cadena heredera de las prácticas desarrolladas en la SER. Por Rafael Gómez de Marcos

 

La Sexta una cadena heredera de las prácticas desarrolladas en la SER

 

“La Sexta es una cadena heredera de las prácticas desarrolladas en la Cadena Española de Radiodifusión SER, es decir, opiniones e información por colleras”

La Sexta es una cadena heredera de las prácticas desarrolladas en la Cadena Española de Radiodifusión SER, es decir, opiniones e información por colleras, en donde su sesgada y parcial información mezcla hechos reales y contrastados con otros que son una mera conclusión de sus editores, es decir de Ferreras, utilizando filtros distorsionadores, desviando el foco de la información, deformando el lenguaje, relativizando los conceptos, presentándonoslos por medio de “marionetas” con una rancia comunicación no verbal, seguramente aprendida del naftalino José Miguel Contreras y con la peculiar editing al estilo Ferreshov.

Parece que nadie quiere caer en la cuanta que esta cadena como las otras cadenas generalistas, es una concesión administrativa para cubrir las necesidades de un servicio de interés público, por lo que su línea editorial en los informativos, no debería estar marcada por criterios ideológicos, los enfoques y los tratamientos informativos de La Sexta, reflejan que existe un control de la información permanente y que sus intereses políticos y económicos influyen en las versiones de las noticias.

El derecho de todo titular de un medio de comunicación a formular su propia línea editorial parece difícilmente cuestionable y aunque en nuestro sistema jurídico el proceso de adjudicación de las concesiones administrativas de interés público y una cadena generalista de TV lo es, se advierta de «la necesidad de diversificación de los agentes informativos», la televisión privada ha de servir para ensanchar las posibilidades del pluralismo informativo y no al contrario.

Constituye un límite irrenunciable para todo periodista la no presentación de una determinada información de modo irremediablemente sesgado o que conduzca necesariamente a una conclusión que no pudiera ser compartida por un receptor bien informado.

Los programas informativos de los operadores privados de televisión deben constituir algo distinto y diferenciado del resto de la programación, debiéndoles exigir que en la presentación de la información un nivel de imparcialidad y, en definitiva, de objetividad, con ausencia completa de ideario en materia política, social o económica, exactamente igual que podemos esperar, de las televisiones públicas.

Rafael Gómez de Marcos

Enamorado de la vida, reivindico mi infancia, mi verdadera patria, tres pilares, El Capitán Trueno, The Beatles y Joan Manuel Serrat, me fascina la ópera, me encanta bailar bachata y considero que decir cine americano es una redundancia. TVE no vio en mí ningún talento tras más de treinta años de servicios, Talento que me concedió la Academia de las Artes y las Ciencias de la Televisión en reconocimiento a mi trayectoria profesional. Nunca he estado afiliado a ningún sindicato y jamás he militado en ningún partido.

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