La mierda de mundo que nos imponen. Por Rodolfo Arévalo

 

La mierda de mundo que nos imponen. Ilustración de Puigmelont

“Cada día que pasa, siento como si estuviera perdiendo mi sociedad, mi patria, mi mundo y mi esencia”

Puede que no sea verdad, que solo sea una sensación, pero cada día más, siento como si estuviera perdiendo mi mundo, mi esencia, algo así como si mi pensamiento y sentimiento, mi orden, mis jerarquías estuvieran siendo pisoteadas por un sinnúmero de indocumentados, bastante ineptos e irresponsables. Gente a la que le da todo igual; vaya que lo mismo les vale ocho que ochenta, con tal de tener los pies dentro del tiesto. Parece que temen sacarlos y dar algún taconazo para decir “aquí estoy yo, y sino te gusta te jodes”, vamos ese poquitín de gallardía que nos hace humanos y no gusanos que se arrastran por la tierra. Esos que aguantan atentados, como si la guerra Santa fuera solamente de una dirección.

La gente en general no protesta, rumia, muchos no son capaces de decir, “hasta aquí hemos llegado” Y es este modo civilizado pero pastueño modo de actuar el que nos hace vulnerables, no solo frente a enemigos, sino a veces contra los propios mandatarios del país que ven fácil pastorear al rebaño de ovejas temerosas de ser señaladas por los demás como díscolas.

Todavía no he visto nada serio organizado en contra de la subida de la luz, y me da igual por qué motivo sea la subida. ¿Nos han subido a los demás el sueldo en proporción? NO. Pues si es así, que cojan sus facturas y se las metan a guisa de supositorio, las compañías eléctricas, los suministradores y enrutadores y hasta las plantas de energía alternativa, ñoñas donde las haya, engaño vil de un tal Zapatero, que nos las endiñó para favorecer a quién sabe quién.

Tampoco he visto a la gente entrar en cólera cuando instituciones como Bankia, han dejado de ser modélicas en la atención al cliente, y bajo las fauces de unos incontrolados dirigentes de Caixa Bank se dedican a vender mercaderías. Este negocio más propio de un Carrefour o un Alcampo, ensucia el buen nombre del banco, pero peor aún ensucia el buen nombre de los hasta entonces atentos y joviales dependientes de la sucursal, ahora parecen la sombra de las personas honestas que fueron. Que los bancos se tienen que reinventar porque el dinero no vale nada y no pueden negociar dividendos, es algo que yo como cliente no tengo por qué asumir.

Durante muchos años a mi me han sacado las tripas y me las siguen sacando por darme unos míseros prestamos que pago religiosamente. Pregunten sobre la hipoteca que están pagando a ver cuanto pierden las sucursales. Algunos intereses están en el once por ciento, cifras que creo no se veían desde la época de Franco. Luego por otro lado está la otra moda, la de considerar a los individuos unos irresponsables de tomo y lomo. Si me duele una articulación o un tendón debo acudir al médico que me receta Ibuprofeno, de acuerdo, llevo la receta y me lo dan, pero al cabo de un mes la receta caduca y tengo que volver a pedirla al doctor. ¿Por qué? ¿Se supone que ya no me dolerá más…? Con la fisioterapia adecuada puede mejorar y no ser necesaria la medicación, pero hasta que eso se consigue pasa tiempo y no tenemos por qué aguantar un dolor inhumano.

Pero hay otros casos como por ejemplo los trastorno de psiquiatría. Para conseguir un estabilizador de la personalidad tipo Sertralina, tiene que pasar los controles de la Nasa, que sino te han incluido el medicamento en la receta, paseo al centro de salud, que al mes siguiente lo mismo etc… ¿Leñe que son medicaciones continuadas y probablemente durante años. ¿Qué quieren pacientes explotando de rabia o de depresión por las calles?

Hace años me pasó a mi personalmente y todavía los médicos se extrañaban, desde que estoy medicado voy como una rosa. ¿Quieren acaso más suicidios por trastornos obsesivos? Yo perdí una hermana por suicidio, por no tenerla controlada con medicación. Váyanse a la mierda en las farmacias. ¡Por favor! Dejen de ser toca pelotas. De acuerdo que puede haber drogadictos y gente sin control, pero no somos la mayoría de la población. El que quiere drogarse no va a tomar sertralina o cualquier otro medicamento, va a conseguir heroína, cocaína o cualquier otra droga no una mierdecilla de medicamento.

Lo que está claro es que cuanto más se controle todo en la sociedad, más irresponsables habrá y más peligrosos individuos serán los que se dediquen a delinquir, incluso por enfermedad. Véanse los psicópatas religiosos. Eso sí luego aquí que venga toda Arabia con su religión, verás lo poco que tardan en cortarnos el cuello a la salud de nuestra política corrección en todo.

Vaya mierda de sociedad que estamos alimentando y consintiendo. Ahora sí, que unos locos de atar, obsesivos religiosos se pongan a endilgarnos bombas hasta en el café con leche, no parece “mosquear” a los políticos, que deberían tomar muy serias medidas para acabar con el terrorismo, y nada de pobrecito el “Mauritano de turno” subyugado. Que yo sepa nadie les subyuga, pero por qué tiene él el derecho de lavarme el cerebro aún a bombazo limpio para imponerme una religión. Son auténticos psicópatas a los que no habría que consentir nada de nada. Si en tan poco valoran su vida y la de los demás, bueno será que los demás se la quitemos con pena de muerte, en cierto sentido les ayudaremos. Y como dice Putin “yo se los envío a Dios”, Él que los juzgue. El último atentado en Nueva Zelanda, ¡Qué diantres han perdido por allí¡ Imagino que nada de nada.

Pues eso, que no sea verdad, que solo sea una sensación, pero cada día más, siento como si estuviera perdiendo mi mundo, mi esencia, algo así como si mi pensamiento y sentimiento, mi orden, mis jerarquías estuvieran siendo pisoteadas por un sin número de indocumentados, bastante bárbaros, ineptos e irresponsables.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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