
«El que todos tomemos consciencia del grave problema que representan cuatro mil muertos por suicidio, no admite espera»
4.000 muertos por suicidio, el año pasado.
El incremento, a raíz de la pandemia, ¡brutal!
Como si bastantes, por sí misma,
no se hubiera, la jodida, ya cobrado.
Y como si tuviésemos que darlo por normal.
«Buscar una vía de escape
en un callejón sin salida.»
Una forma sencilla de decirlo, pero cierta:
Mal asunto cuando la obsesión por morir,
o el cansancio de la vida, de uno se apodera.
El que todos tomemos consciencia
de tan grave problema, no admite espera:
asoma hasta allí donde menos se le espera.
Démosle visibilidad: ¡VALE LA PENA!

