
«Este es un país en que el que menos hace más gana en proporción y por ello me estuve lamentando no haber nacido en USA»
Hay algo que nunca llegaré a entender y es ese concepto de productividad que los empresarios ligan al sueldo. En la época en que yo realizaba el Precio Justo, el que presentaba Carlos Lozano, recuerdo que éste cobraba por programa grabado y emitido, unas buenas cantidades de, en aquella época pesetas, ya en la segunda tanda en euros, sin embargo el resto del equipo de producción y realización que grababa una producción diaria de cuatro a cinco programas solo percibía su sueldo acordado con la empresa según el convenio colectivo. Estoy seguro de que, el programa que era diario, generaba muchos ingresos de publicidad, de lo cuál me alegro, pero nunca jamás el equipo implicado fuera de los presentadores vio un duro más de lo que la empresa nos remuneraba. Tras el primer año de emisión se renegoció el contrato de Lozano que pasó a cobrar el doble que en la tirada anterior. Mientras el resto del equipo siguió cobrando su sueldo, el mismo que siempre. Y ahora planteo la pregunta, ¿Es que Carlos era mágico y por eso vendía programas y cobraba en consecuencia?¿Es que el resto del personal que hacía el programa no hacía nada, salvo las obviedades?
No sé pero lo que sí sé es que sacar cuatro o cinco programas diarios era muy estresante y puedo asegurar que no estaba pagado, no lo digo yo, lo dijo un amigo americano que llevé un día al control de realización para que viera como se hacía el programa. Al terminar de grabar, se quedó mirándome y me pregunto: “Sino es indiscreción ¿Cuánto cobras por hacer esto?, yo le contesté tranquilamente que, mi sueldo más un pequeño plus de programa, creo que en aquella época mi sueldo eran algo así como mil ochocientos pesetas y el plus era de mil mas. Siguió preguntando: ¿Solo cobras eso?, respuesta “sí”, mi sueldo. Entonces después de salir de allí en su español un tanto ortopédico me dijo: “En Estados Unidos, cobrarías por lo menos cinco veces más por esto, aunque solo sea por el estrés”.
Como sabía que no tenía argumentos a favor o en contra para defender este sistema de empresa, no dije nada, pero sí pensé que este es un país en que el que menos hace más gana en proporción y por un momento me estuve lamentando internamente no haber nacido en USA.
Pero claro eso son realidades paralelas, son caminos que yo no había vivido, quien me dice a mi que en USA no sería un pobre de solemnidad, porque no hubiera podido trabajar en una televisión, o hubiera tenido mala suerte o cualquier otra cosa. Vayan ustedes a saber. Pero eso si, estuve pensando y mucho por qué si el equipo del precio justo hacía un buen trabajo que daba pingües beneficios a la Tv, no se cobraba en proporción, eso en realidad es la productividad. Nunca me lo he podido responder.
Estos temas económicos me son totalmente ajenos, para mi son como meterme en un túnel que te lleva directamente a un mundo nuevo en que todo es incomprensible porque todo se pesa, se mide, se bate y se rebate, como la mayonesa, en signos matemáticos e incógnitas. Por eso es por lo que nunca más me he planteado esa pregunta. Sí tengo, por otra parte una pregunta, si los trabajadores que salen en pantalla son apoyados por la empresa cuando publican libros, o discos y los entrevistan, vamos que les hacen el caldo gordo, ¿Por qué no se lo hacen a otros trabajadores, tan valiosos o más que los que ponen la cara al público? Es algo que nunca llegaré a entender, sobre todo cuando en el extranjero las empresas buscan promocionar a sus trabajadores pues crean valor añadido de personal a sus siglas.
No sé será por un tema de envidia, otra explicación no tiene. O si alguien sabe la respuesta que me la diga, para sacarme de una vez de esta duda que me oprime como macho de la especie, no sé si esto les pasará también a las trabajadoras como mujeres de la empresa, pero en todo caso ellas pueden recurrir a Irene Montero en busca de una defensa feminista, no lo podemos hacer los hombres, porque seguro que nos acusarían inmediatamente de ser parte del heteropatriarcado blanco y explotador. Hay algo que nunca llegaré a entender y es ese concepto que productividad que los empresarios ligan al sueldo. Pues eso, que en este mundo cada vez es más difícil entender las cosas y además la mayor parte de la gente ha dejado de ser amable y de intentar llevar buena convivencia. Hay personas que cuanto más fastidian al prójimo, más disfrutan de la vida. Curioso ¿Verdad?

