De la gilipollez de los padres y los podemitas. Por Rodolfo Arévalo

De la gilipollez de los padres y los podemitas. Inútiles y vagos copan el gobierno. Así nos va. Ilustración de Linda Galmor

«Estoy absolutamente convencido que las personas que forman el grupo político de Podemos son fruto de la gilipollez de los padres»

Estoy absolutamente convencido que las personas que forman el grupo político de Podemos son sin duda ninguna, salvo alguna excepción, las que nacieron después del año ochenta y cinco, más o menos. Por supuesto antes del noventa, ahí la cosa ya se atemperó, como no podía ser de otro modo. Son fruto de la niñez marcada por la gilipollez de los padres que creían que no se podía dar un buen cachete a los hijos cuando hacían trastadas. Los que creían que sus hijos estaban en sus derechos por encima de cualquier otra consideración. Los padres que llevaban al médico a sus hijos y estos en vez de estar sentaditos, obedientes a las consignas paternas, brincaban de acá para allá, dando el coñazo a los demás pacientes a la espera en la consulta.
Aquella época en que gritar el nombre de Vanesa en la playa era ser respondido por miles de ellas. “Qué mono el niño, le ha dado por romper las revistas que tiene el doctor para que la gente se entretenga en la espera”. “Que mono el niño que le tira de las coletas a la niña de otro paciente que espera”. ”Que mono el niño que salta de sillón en sillón como si la sala de espera fuera la casa de su libertino y poco serio padre o madre”. Y que no se le ocurriera a usted llamarle la atención al “cafre” del niño, que su padre o su madre se agarraban una tremolina del treinta y tres ¡Ojo! Claro que así acabaron veinte años después, tirados por el suelo de la Puerta del Sol, aunque podría haber sido en cualquier otro lugar en España.
Fuera de España, donde los criterios de lo que es aceptable como comportamiento o no es más restrictivo, no se hubieran producido estas tonterías o se hubieran producido y desencadenado unas cargas policiales de las que te quitan el hipo, así, de sopetón. Pero no, es que estamos en España, en democracia y uno al parecer puede hacer de su capa un sayo, joda, moleste, incordie o cabree a los demás, que por supuesto, si no lo aceptan serán unos putos fascistas, porque fascista es todo aquel que cree que el comportamiento debe estar sujeto a unas mínimas reglas de convivencia y de respeto, o el que no piensa igual que el gran yoyo, adolescente mental revolucionario.
Parece que por fin la sociedad empieza a reaccionar en contra de los que se saltan el respeto a las leyes y la convivencia por sus santos esos. Y afortunadamente, más vale tarde que nunca, se les está poniendo en posición de firme y se les acabará pidiendo el saludo por tiempos, como en la “mili”, cosa completamente natural para lograr una sociedad democrática en la que se respete a todo el mundo.
No chavalín, no mereces más respeto porque te hayan lavado la cabeza con ideología comunista y por eso te permitas llevar una bomba en la mochila. La bomba te la van a hacer comer los policías que te detengan y con razón, da igual que sea un peligro o no, sino únicamente por puto chuleta que cree estar por encima de los demás. Si no lo entiendes es que de demócrata tienes solo el ojete porque el resto de tu ser es fascista de un fascismo ultra izquierdista revolucionario y no tienes cabida en una democracia.
¡Hala chaval! haz el petate y lárgate a un buen paraíso comunista como Cuba, Venezuela o Corea del Norte y allí si tienes huevos les montas la mari morena a los dictadores de turno. Claro que imagino que no tienes tantos huevos, en los setenta la juventud corría delante de la policía de Franco, los que llamaban los grises y más de uno y de dos se pasaron por la dirección general de seguridad y algunas leches se llevaron, después de lo cuál su actitud se volvió claramente colaboradora, porque si no las leches hubieran continuado en sus casas con la marca Papá. Daba igual si papá era de derechas o de izquierdas porque papá sabía que los niñatos debían tener límites, para evitar males mayores.
No sé si es que ya han llegado a ser padres los que se saltaban a la torera las normas e incluso se mofaban de la policía que, con paciencia de santo, vi contenerse en mas de un video grabado en la circunstancia. Qué pena de juventud la que tirada en el suelo de la Puerta del Sol, perdió su norte y si, no recondujo la situación, pasó a formar parte de los grupúsculos manejados por los profesionales de izquierda que con la manipulación los usaron para medrar con sus votos y colocarse en cargos hoy día cientos y en “soluciones habitacionales” de más de seiscientos mil euros Jatetú y ellos ahí, como bobos viéndolas venir y dejando sus futuros colgados por la mierda de la revolución.
Pobres, espero que algunos más de los que vemos sacan provecho de la tarta para bobos revolucionarios, haya podido coger algún trocito de pastel, aunque se lo tenga que trabajar día a día y es que bobos desde Lenin y Stalin los ha habido a cientos, es la magia de la mentira social comunista que vive del bobo que lo sigue. Y el que no haya podido, que aproveche los nuevos chiringuitos LGTBI y demás feministas y otros variados… Que hay para todos los gustos. Pobres al fin y al cabo de algo hay que vivir.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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