
«Es imposible que este gobierno se preocupe por la virtud y el bien común cuando gobierna con quienes quieren fraccionar todo»
Hemos visto cómo se ha condenado a dos expresidente de Andalucía y altos cargos por haber malversado y desviado cantidades millonarias, dadas a amiguetes y gastadas en golfeo y drogas, a pesar de lo cual el doctor cum fraude apoya y considera honestos a los golfos.
Hemos visto lo mismo en Valencia y en el ámbito estatal con contrataciones a empresas que nada tienen que ver con la materia objeto del contrato.
Todo eso es materia ausente de virtud alguna, tanto como la de todos aquellos que no tienen unos mínimos de formación o la de los que han obtenido una titulación mediante el fraude.
Ello me confirma la actualidad de los sabios comentarios sobre la virtud y el bien común de Santo Tomás, pues en su reflexión sobre cuestiones políticas, mantenía que era imposible que el bien común de la nación funcionase, si los ciudadanos no eran virtuosos, y menos si carecían de ella aquellos a quienes competía la responsabilidad de mandar.
Es imposible que este gobierno se preocupe por el bien común con esos antecedentes y menos todavía cuando gobierna con quienes quieren fraccionar todo aquello que es común en sus particulares taifas alimentadas por el fraudulento Sánchez que hará, y sus socios lo saben, cualquier cosa para mantenerse en el poder, ese poder que obtuvo mediante una moción de censura manipulada.

