
«Olvidamos todo el mal que nos han infligido a sangre fría y quedan en la impunidad dentro de un nauseabundo océano de corrupción y clientelismo»
¡Viva el 8-M! A pesar de los miles de muertos provocados por la falta de diligencia del gobierno social-comunista, uno de los máximos responsables, Salvador Illa, en las más que sospechosas contrataciones de material sanitario junto al dottore cum fraude acaba de publicar un libro dándose bombo de forma cínica y bochornosa.
Contrataciones más que sospechosas, empresas de amiguetes sin experiencia en temas sanitarios, sobrecostes desorbitados, mascarillas inservibles, respiradores, mascarillas y batas desechables a precio de oro mientras los sanitarios se protegían con bolsas de pienso o de basuras, además de unos encierros ilegales declarados inconstitucionales… Una auténtica y perversa cadena corrupta de favores de la que por supuesto se enorgullece Illa que junto con Simón debieron vivir el drama en un feliz y placentero universo paralelo.
Reto a este personaje de cuanto menos inutilidad demostrada a que debata y rebata alguno de los argumentos y evidencias que expongo en mi libro publicado en Amazon tanto en papel como en versión electrónica: «COVID10: Crónica y memoria de una pandemia anunciada«.

En esta España sin separación de poderes si existiera una judicatura independiente y sobre todo una fiscalía independiente del «doctor de economía» según sus propias palabras… «¿de quién depende la fiscalía?… ¡pues eso!«, pues eso, habrían pasado por el banquillo de los acusados desde el último al primero de los responsables.
Desgraciadamente «El pueblo español se entrega al suicidio» en vez de echarse a la calle y exigir responsabilidades. Cuando vienen mal dadas extiende la manta y se echa la siesta y así se «prepara a la llegada de la inconsciencia», la ‘inconsciencia‘ de todo el mal que se le ha infligido quedando en la impunidad dentro de un nauseabundo océano de corrupción y clientelismo que todos asumen como normal.

