
«Don Narciso, hastiado de tantas horas en el Falcon: Señor piloto, más deprisa que vamos a atizarle a Juan Manuel Moreno Bonilla»
Don Narciso, hastiado de tantas horas en el Falcon
tal que así le da por cantarles y amenizar al resto de pasajeros:
«¡Qué malos son los peperos, pero qué malos,
que a los contribuyentes multimillonarios
y a quienes andan fetén de recursos inmobiliarios,
quieren, los muy cabritos, ahorrarles muchos impuestos…!»
A lo que, los ilustres pasajeros, responden de esta guisa:
«¡Señor piloto, más deprisa…, más deprisa,
que vamos a atizarle a Juan Manuel Moreno…!»
Menos mal que don Narciso es muy joven, todavía:
con más años, le habría dado ya una apoplejía… por el cabreo
que ha despertado, en él, el pepero Moreno Bonilla…!
