
La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 19): En Solsona, si no ‘sona’ la lluvia, tampoco ‘la bossa sona’
(a)
-Como parece ser que, en Solsona,
si no ‘sona’ la lluvia,
tampoco ‘la bossa sona’
-y dado que todos sus aldeanos
tienen una fe que acojona-,
con la Virgen en todo lo alto
y el obispo bajo palio
todo el pueblo procesiona.
(b)
-¡Jo: toma pastillas de goma!
-¡Toma!
-¿Pero será pá que llueva en Cataluña toda…?
-¡Pos claro; que son, allí, gente mú generosa…
con el agua que en las nubes sobra;
y no sólo por sus agostados campos
esa lluvia… como de milagro
suplican, tós ellos, con ansia fervorosa!
(c)
-¡Jo: y qué cosa tan hermosa!
-¡Oh, sí; qué cosa!
Pero a saber si la Virgen Santa
atenderá su ruego.
Claro que ponerle pelín de fe al acto
digo yo que tampoco cuesta tanto…
cuando ‘la pela’ está en juego.
-¡Ahí; ahí le has dado!
-¡Ná: es catalán mi suegro!
-¡Leñe; serás pendejo!
(d)
-Pendejo él, que nunca ná me ha regalado.
-¿Cómo que no? ¡La hija, por lo menos!
-Porque le salía ya muy caro
vivir los dos bajo el mismo techo
y, en su empresa, pagarle ‘un buen sueldo’
que no daba ni pá alquilar una caseta pa’ l perro.
-¡Jodido avaro; menudo cerdo!
-¡Dalo por cierto!

(e)
-Y piensas tú que el obispo de allí
tiene fe que, por la procesión, acabe diluviando?
-No parece, si hay que hacerle caso al campanero:
«-¡Señor obispo: se le cayó a Ud. el rosario!»
«-¡Calla, gañán; que es el péndulo
que me prestó el zahorí!
¡Sube ya al campanario
y no me seas pendejo!»
(f)
-¡Jopé: manda huevos!
-¿Que si manda? ¡Todo un cesto!

