Sufrimos una época de zarandajas y remilgos estúpidos. Por Rodolfo Arévalo

Sufrimos una época de zarandajas y remilgos estúpidos.

«Está el mundo en la actualidad, como para sonarse los mocos en la servilleta. Aquí te arrean un soplamocos, por un quítame allá esas pajas»

La felicidad es imposible y como actitud es propia de los ricos porque los pobres no tenemos ni actitud. Me explico. Puedes hacer todos los esfuerzos humanos e inhumanos para tratar de conseguirla, pero como reza un refrán español “Espera que ya vendrá alguien a joderlo”. Por mucho que nos fastidie es la literal realidad de esta España del dos mil veintitrés que vivimos, para suerte o desgracia, que a cada cuál le va la fiesta según le cuadra. Ojo, esto lo podremos evitar entre todos, haciendo que los aspirantes a dioses se bajen del podio. Si en una comunidad de vecinos, decidir que color se usará para pintar la escalera es complicado, no digamos nada si tuviéramos que decidir de que color pintar los pasos de cebra. Debe ser por eso que un pragmático humano encargado del tema ha dicho, “que se pinten de blanco” y luego una fiscal ha vuelto a decir eso de “y vale ya”. Aquí hasta que alguien no dice eso de “y vale ya”, nadie se queda contento.

 

Y el problema es que “hay demasiados poetas”, como decía LEA, “profesionales de la libertad, que hacen del aire bandera”, “pretexto inútil para respirar”. ¡Que no! hay que decirles a todos los políticos, demasiados escorados a diestra y siniestra, ¡Que no! “Que el pensamiento no puede tomar asiento, que el pensamiento es estar, siempre de paso”. Porque efectivamente hay demasiados poetas que se han creído pies juntilla libros tan tochos como El Capital, Mi Lucha o la historia más larga jamás contada, como pueda serlo la Biblia.

 

Que no, que no, que la mente humana no es un estante en el que apilar conceptos y mamotretos, menos cuando no están escritos a gusto de todos. Hay que andarse con mucha mano izquierda y derecha, sino quieres que vengan los radicales a cortártelas, las manos, las dos de manera pareja, y a defenestrarte desde una azotea.

 

Está el mundo en la actualidad, como para sonarse los mocos en la servilleta. Aquí te arrean un soplamocos, por un quítame allá esas pajas. Lo malo de esto, no es tanto que afecte a los humanos mayores de edad, que por supuesto, deberían saber comportarse y reaccionar ante casi cualquier asunto de manera civilizada. Lo malo como digo, es que afecte a mozalbetes a los que sus papás en la vida les han cruzado la cara como algunos, un tanto violentos, merecen. Más que nada porque vayan aprendiendo que donde las dan las toman. A mí, mi padre por menos de eso, me dio un día un guantazo, uno solo, que se me quitaron las ganas de hacer el gilipollas, con perdón, para el resto de la adolescencia.

 

Si no estuviéramos en una época de zarandajas y remilgos estúpidos, muchos chavales nunca tendrían que pisar un reformatorio. Está claro que a la segunda estupidez ya vendrían reformados de casa. Si esto no fuera así ya estaría claro que no se trata de adolescentes normales, sino semilla de quincalla, será carne de prisión tarde o temprano, ante lo cuál, sobran todos los comentarios y falta policía, palo y tente tieso.

 

Que en este siglo veintiuno haya personajes que crean que son los poseedores del derecho a la violencia, dice muy poco de los políticos que lo consienten. ¿Qué son algunos de ellos? ¿Son acaso por omisión igual de quinquis? De no ser así lo parece, y no se debe tolerar, las personas cabales, no lo pueden tolerar. La mejor arma para luchar contra esto es el voto y la educación. No se puede votar a quienes en alguna ocasión han llamado a la violencia en contra los que no piensan igual, y todos sabemos a quiénes me refiero, muchos deambulaban por la universidad y todavía lo están., por eso resulta tan impactante que haya gente, que todavía les vota y les vayan a votar.

 

Ojo no todo voto debe ser considerado legítimo si su fin último es trastocar las bases de la democracia. Así que a buen entendedor pocas palabras bastan. Lástima que la inteligencia promedio de la gran masa del pueblo español, esté enfrentada a los que por fortuna o desgracia detentan el poder financiero. No se dan cuenta de que esto es la única garantía del orden y de las sociedades modernas occidentales. Todo lo que se salga de ahí genera tipos de personas que creen poder hacer de su capa un sayo, tanto en beneficio, como en perjuicio de los que les votan y sin tener que rendir cuentas. No, así no debe ser.

 

Reaccionen a la hora de elegir quiénes nos dirigen, porque si a la larga permanecen algunos individuos que ya conocemos, todos, iremos con perdón o sin él de culo y cuesta abajo. La felicidad, es imposible. Puedes hacer todos los esfuerzos humanos e inhumanos para tratar de conseguirla, pero como reza un refrán español “Espera que ya vendrá alguien a “joderlo” todo”. Por mucho que nos fastidie es la literal realidad de esta España del dos mil veintitrés que vivimos, para suerte o desgracia, que a cada cuál le va la fiesta según le cuadra. Por eso, la prudencia, la mesura y el punto medio cualificado será la medida que hay que adoptar en unas elecciones, dejando a los que hacen payasadas al lado. Bien apartaditos por lo que pueda ser.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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