
«El legado de Tom Petty seguirá sirviendo de inspiración a todos los artistas que han hecho de la música su refugio personal»
Desde que debutase en 1976 con su primer disco, nunca bajó el listón de su carrera, ofreciendo álbumes y conciertos que le convirtieron en un músico fundamental en la historia del rock americano. Supo aportar a su música un cariz diferente, tanto al principio de su carrera con su exquisitez, como a lo largo de toda su vida aprendiendo a economizar para transmitir con sencillez y pocas palabras todo un sentimiento que otros hubieran necesitado enrollarse hasta perderse, para al final no decir nada.
Heredero directo de los Byrds, de Dylan y con ese poso que en el dejaron los Beatles supo forjar un sonido impecable que forjaba en directo junto a su extraordinaria banda the Heartbreakers, con la que fue capaz de ampliar horizontes con sonidos más brillantes, psicodélicos, sureños y con influencias del new wave. También fue miembro de Traveling Wildburys, de los que por cierto ya solo sobreviven el malhumorado premio Nobel de literatura y Jeff Lynne, tras los decesos previos de Roy Orbison y George Harrison, ya que el 2 de octubre de 2017, a Tom Petty se le rompió el corazón, pero su legado seguirá sirviendo de inspiración a todos los artistas que han hecho de la música su refugio personal.
Una de mis favoritas esa joya titulada “Swingin” perteneciente a su décimo trabajo “Echo” publicado en 1999, más de alguno que lo criticaron, debería escucharlo de nuevo, quizás su percepción ahora sería distinta.

